Tres adolescentes estadounidenses fueron acribillados en Ciudad Juárez (México) mientras comían tacos frente a un concesionario de coches, según informa la prensa mexicana.  Según parece, les preguntaron por el dueño de los coches y al no contestar, abrieron fuego contra ellos.

"Estaban viendo carros cuando llegaron los sicarios y preguntaron por el dueño, como no estaba, dispararon contra mi hijo y sus amigos", dijo el padre de uno de los adolescentes, según recoge El Universal.

Las tres víctimas Carlos Mario González Bermúdez (16 años), César Yalín Miramontes Jiménez (17) y Juan Carlos Echeverry Junior (15) eran buenos estudiantes y residían en El Paso (la ciudad de EE UU al otro lado de la frontera con Ciudad Juárez).

Pese a que todo a punta a que la muerte de los jóvenes fue una fatídica casualidad, el salvajismo y la saña del tiroteo es inusitada: se encontraron más de 60 casquillos de AK-47.