Eminem
Imagen del rapero Eminem. ARCHIVO

Ego, talento, polémica, actitud, desparpajo... Rap. Marshall Bruce Mathers III, o simplemente Eminem, ha sabido mezclar en su persona -o en su personaje- los ingredientes de un cóctel infalible. Hoy, a pocos días de que concluya la década, puede presumir de ser el artista que más discos ha vendido en los últimos diez años. La cifra recuerda a las épocas felices de la industria: más de 30 millones de copias.

El éxito de Eminem pasa por ser la clásica historia de superación personal tan del gusto americano: una infancia difícil en un hogar desestructurado, una adolescencia en las calles de un barrio marginal y una escalada hasta la cumbre. Y una vez arriba, una sonora risotada acompañada del estruendoso aplauso de todos los que no creyeron en él. De la nada al todo. Y pese a ello, la suya es una historia con elementos incómodos para el puritano estadounidense medio. Al fin y al cabo, todos sus discos han lucido la pegatina Parental Advisory, que avisa al comprador de que está ante un disco de contenido explícito.

El hip hop como refugio

La inestabilidad fue la nota predominante en la vida temprana de Marshall. Creció sin su padre, de cuya marcha lo culpaba su madre. Fue su abuela (hoy habitual en la prensa rosa americana, donde habla abiertamente de su nieto) la encargada de acogerlo en su casa durante largas temporadas. Su educación transcurrió a caballo entre Saint Joseph (Missouri), su localidad natal, y los suburbios de Detroit, donde su madre acabó instalándose tras buscar trabajo en varios estados.

Marshall pasaba con frecuencia de un colegio a otro, lo que minó su capacidad de hacer amigos. Tiró la toalla y se dedicó a trabajar. Primero haciendo portes, después como cocinero. El rap, que había descubierto en su adolescencia gracias a discos como License to Ill de Beastie Boys, fue su válvula de escape. Ya con 14 años despuntaba al frente del grupo Soul Intent. Pero con el paso del tiempo aquella música se había convertido en el centro de su vida. Un refugio.

Cuestión de respeto

A lo largo de la historia del hip hop, muchos han sido los blancos que han osado introducirse en un género dominado abrumadoramente por negros. Pocos lo han conseguido hasta el punto en que lo ha hecho Eminem. Su talento con la rima le hizo ganarse entre los jóvenes de su barrio un respeto que se convirtió en admiración cuando llamó la atención de Dr. Dre, uno de los capos del gangsta rap de la Costa Oeste.

Aquel tirillas al que todos consideraban white trash ("basura blanca", término despectivo para referirse a los blancos pobres) tenía madera, y lo demostró quedando segundo en la batalla de MCs de las Olimpiadas de Rap de 1997. Por aquel entonces ya tenía un disco editado de manera independiente, el seminal y algo inmaduro Infinite. Apadrinado por Dre, firmó un contrato con Interscope para lazar su segundo trabajo. En aquellos días, ni siquiera el propio Dr. Dre imaginaba lo que estaba a punto de ocurrir.

El circo de Eminem

The Slim Shady superó todas las expectativas de Interscope. Llegó al número uno de las listas americanas. Escandalizó por lo violento de sus letras, con numerosas referencias a las drogas y el crimen y varias frases que fueron tachadas de homófobas. Por si fuera poco, estuvo acompañado de una polémica con su propia madre, que lo acusó de causarle trastornos emocionales por hablar mal de ella ante la prensa. La trifulca -que incluso posibilitó que ella publicase un single a mitad de camino entre rap y pop explicando su punto de vista- concluyó cuando Eminem decidió pagarle 25.000 dólares.

Si alguien pensó que las quejas (e incluso boicots del colectivo homosexual) iban a cerar la enorme boca de Eminem, se equivocaba. La provocación ha sido una constante en su carrera: tuvo problemas con Mariah Carey, con quien aseguró haber tenido una relación (su pugna ha llegado incluso a inspirar canciones como Superman o Bagpipes From Baghdad, o Clown y Obsessed de la propia Carey). El videoclip de Just Lose It, en el que parodiaba a Michael Jackson, fue prohibido en varias cadenas. Beyoncé, Britney Spears, Kurt Cobain, Arnold Schwarzenegger... Pocos se han librado de sus burlas.

Manteniéndose a flote

En lo musical, su carrera es la envidia de cualquier artista. The Marshall Mathers (2000) vendió más de dos millones de copias en una semana y se hizo con tres Grammy. The Eminem Show (2002) y Encore (2004) lo mantuvieron en lo más alto. Los rumores de retirada se despejaron con su regreso triunfal en Relapse (2009), cuya publicación coincidió con una aireada desintoxicación de las drogas. En 2010, cuando algunos empezaban a vislumbrar síntomas de declive, ha vuelto a reivindicarse con el aclamado Recovery.

Por el momento, parece que la carrera de Eminem aún da para unos cuantos exabruptos, escándalos y éxitos más. Al menos los suficientes como para seguir reclamando su trono como el Rey Midas del rap americano durante otros diez años.

Del escenario al ring

La noticia se conocía hace apenas una semana. Tras su debut como actor en 8 Millas -y a pesar de haber asegurado que no repetiría la experiencia-, Eminem volverá al cine. Lo hará en Southpaw, una historia escrita por el guionista Kurt Sutter en la que interpreta a un boxeador cuya meteórica carrera se ve truncada por un trágico accidente. Aunque el filme no tiene aún fecha de estreno, todo indica que habrá que esperar a 2012.

No pases de...

Una peli

8 Millas. Eminem demostró su madera de actor en este filme dirigido en 2002 por Curtis Hanson que se hizo con el Oscar a la Mejor Canción Original. La cinta refleja, no sin ciertos adornos, la infancia y la adolescencia de Matters en las duras calles de Detroit. Universal Pictures. 16,95 euros.

Un disco

Recovery. El último disco de Eminem ha despejado de golpe todas las dudas sobre su salud creativa. A base de combinar sabiamente los sonidos más comerciales del RnB con el rap más ortodoxo, Eminem se ha llevado de calle a público y crítica. Las colaboraciones de artistas superventas como Rihanna o Pink también ayudan. Universal Music. 16,95 euros.

Un libro

The way I am. El segundo libro del rapero (anteriormente ya había editado otro con letras, fotografías y comentarios sobre canciones) ofrece a sus fans un recorrido autobiográfico en el que el cantante repasa su trayectoria personal y vital, desde sus primeros pasos a su salto al estrellato. Penguin USA. 28,50 euros.