El consejero de Industria y Desarrollo Tecnológico del Gobierno de Cantabria, Juan José Sota, se ha defendido este miércoles ante la "catervada de chorradas e insidias" que, según ha subrayado, tanto él como los miembros de su departamento tienen que "aguantar", entre ellas, la acusación de marcharse sin pagar una factura de 900 euros de un restaurante de Castro Urdiales.

Sota ha reaccionado así al final de su intervención ante la Comisión de Economía y Hacienda del Parlamento de Cantabria para explicar las cuentas de su departamento para el año próximo.

Y lo ha hecho después de que la diputada del PP María Antonia Cortabitarte le reprochara que no hiciera nada para "evitar" los gastos de los miembros del Consejo Económico y Social (CES) en "copas", algo que le ha preguntado si le parece "normal".

La parlamentaria 'popular' también le ha inquirido por si es "cierto" que fue "capaz" de gastarse 900 euros en una "lujosa comida", hace más de un año, en un restaurante de Castro Urdiales, como ha denunciado esta semana el PP en esta localidad.

Posteriormente, Sota ha negado a los periodistas que esto haya sucedido, y ha subrayado que no encargó la citada comida. "Si tengo que salir todos los días a decir que no a esas cosas, no tengo tiempo", ha sentenciado, y ha añadido que quienes le conocen saben que es "incapaz" de llevar a la práctica ese tipo de acciones.

En la Comisión, el consejero ha advertido a la oposición de que pese a que leer ese tipo de acusaciones le "alteran", no van a "conseguir" que en Industria se "distraigan" de su trabajo.

Para Sota, la oposición, y en especial Cortabitarte, hace una política de "chascarrillos, lugares comunes y comentarios de barra de bar" porque "carece de ninguna política industrial" propia alternativa a la del Gobierno de Cantabria.

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