La familia de Enrique, el vecino de Requena (Valencia) que falleció en la República Dominicana, asegura que se siente "abandonada" por las autoridades españolas y dominicanas, por lo que solicita ayuda "a políticos, medios de comunicación y a la sociedad en general" para intentar esclarecer las causas de la muerte.

Así, en un comunicado los parientes explican que viajaron al país latinoamericano y mantuvieron una reunión con el fiscal encargado de la investigación de esta muerte —que se ha atribuido a un suicidio, tesis que rechaza la familia— "y lo único que obtuvieron fue la sensación de que lo que pretendían las autoridades dominicanas era echar tierra sobre el asunto y dar por concluido el caso sin entrar en ninguna otra consideración".

Del mismo modo, lamentan que "la misma sensación percibieron cuando en Santo Domingo el cónsul español ni siquiera tuvo la amabilidad de invitarles a entrar en su despacho para recibirles" sino que les atendió "en la puerta de su oficina y les deseó un buen regreso a España".

La familia recuerda que en un primer momento, las autoridades del país barajaron la hipótesis del suicidio, algo que familiares y amigos rechazan, ya que sospechan que Eduardo pudo ser víctima de un "linchamiento".

De hecho, los restos de este valenciano de 37 años serán enterrados este sábado en Camporrobles, su pueblo natal, en un acto al que se espera la asistencia de vecinos y amigos que portarán una pancarta con el mensaje 'Suicidio no. Linchamiento sí: pedimos justicia', han avanzado.

Según las fuentes familiares, Enrique, propietario de una agencia de viajes de Requena, conoció a la que sería su esposa, Urany, en un viaje de placer a la República Dominicana hace cinco años. Ambos se casaron en España y tuvieron un bebé. Hace un año, la mujer se marchó "bajo el pretexto" de vender unas propiedades que tenía en el país caribeño, y dejó a Enrique con el pequeño y con los otros tres hijos que tenía Urany de parejas anteriores.

El empresario, al ver que su mujer no regresaba a España, decidió hacer un "viaje sorpresa" a la República Dominicana. Los familiares aseguran que sus últimas palabras fueron dirigidas a su hermana, a quien le dijo que regresaba a España y que estaba en el aeropuerto pagando las tasas. Sin embargo, no regresó.

La familia intentó contactar con Enrique, pero horas más tarde le comunicaron que su hijo se había suicidado en un naranjo. Según allegados, la mujer del requenense fue detenida y aseguró que una vez en el aeropuerto, su marido decidió coger un taxi y volver a casa, situada a más de 200 kilómetros del aeropuerto. Asimismo, indicó que Enrique estaba "muy apurado por deudas económicas", versión que familiares y amigos desmienten.

Por su parte, Urany llegó a España hace unos días, "escoltada por varias personas, a por sus hijos y reclamando sus derechos", que la familia supone que "deben consistir en asegurarse una pensión y una residencia a costa de un esposo fallecido".

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