El Ayuntamiento de Logroño ha sacado a contratación la primera fase de las obras de remodelación de la Avenida de Burgos, por un importe de 1,9 millones de euros y un plazo de ejecución de siete meses. El concejal de Desarrollo Urbano, Miguel Gómez Ijalba, ha dado cuenta de las bases del concurso, que se resolverá a finales de diciembre.

Ijalba ha señalado que el expediente para la contratación fue aprobado por la Junta de Gobierno Local del pasado miércoles, "un expediente que finalizará en la segunda quincena del mes de diciembre", puesto que la fecha límite para la presentación de las ofertas será el día 13 de diciembre "y habrá sobre una semana para valorar las propuestas y adjudicar el contrato".

Esta primera fase, entre la vía del tren y la calle Portillejo, contará con un proyecto y una obra que estará supervisada por técnicos municipales, "lo que supone que no habrá dirección de obra externa, con el consiguiente ahorro". En este sentido, el edil ha relatado que la obra ha tenido que esperar por "dos temas relacionados con lo económico".

En primer término, "el importante coste de las obras", que, en total, costarán 6 millones de euros en sus cuatro fases previstas; por otro lado, Ijalba ha criticado que la Comunidad Autónoma "no ha aportado los 700.000 euros que prometió en el año 2008", cuando se cedió esta calle, entonces carretera comarcal, como vía urbana al Ayuntamiento de Logroño.

En las bases para la contratación se incluye la fijación de precios para los materiales y la obra, y dos penalizaciones por incumplimiento de contrato: "una, genérica por la Ley de Contratos, y otra, específica para el contrato, que, en función de la gravedad de la falta, oscila entre el 1 y el 10% del importe de la adjudicación".

Entre otras novedades de las bases, se plantea la mayor valoración para empresas que incluyan la contratación de discapacitados, personas en riesgo de exclusión o que planteen medidas de igualdad, entre otros aspectos. Además, se prohíbe la presentación de empresas contratistas "sólo podrán concurrir constructoras", para que la subcontratación no pase del 60% de los trabajos.

Los criterios de valoración, según ha detallado el concejal, se basarán en un 55% en la baja de los precios y, en el 45% restante, en otros factores, como la planificación de la obra, los materiales que se vayan a usar o la contratación de personal con minusvalías o similares.

Características de la obra.

Gómez Ijalba ha recordado que el ámbito de actuación será 1,8 kilómetros "la calle más larga que se va a acometer en Logroño", con unas obras "que resuelven los problemas de estrechez de la aceras y de la calzada, incluso la inexistencia de calzadas en buena parte del tramo, además de la ausencia de mobiliario urbano, la escasez de iluminación y la peligrosidad de algunos cruces".

De este modo, se crearán cuatro carriles, dos por sentido, con una mediana de 2 metros en el centro, y dos aceras que, en el caso de la zona norte, la de Escolapias, contará con una doble hilera de árboles y dos tipos de pavimento, "con lo que, entre el arbolado, se creará una zona estancial interior".

La acera tendrá, en este caso, unos 7 metros de ancho, mientras que la zona estancial se situará "en todo caso, a unos 4,5 metros de las residencias". En cuanto a la acera de la zona sur, Ijalba ha apuntado que contará con carril bici.

A todo ello ha sumado, por último, las tres rotondas que se prevén en el proyecto, las más importante, la del cruce con Portillejo; la segunda, en la prolongación de la calle Francia, y, posiblemente, una tercera entre las calles Francia y Entrena. En esta última, junto a la gasolinera, se creará una pequeña plaza.

Gómez Ijalba ha insistido en que, tal como se ha diseñado el plan de obras, "se van a mantener los carriles de circulación en todo momento, no se van a producir cortes de tráfico". Lo que sí se prevén son desvíos en el tráfico mientras se estén desarrollando los trabajos.

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