Tristán Bauer
El realizador argentino Tristán Bauer, autor del documental 'Che, un hombre nuevo'. Zipi Aragón / EFE

Un Che Guevara más humano: ese es el que pretende mostrarnos Che, un hombre nuevo, documental que se estrena este viernes en España. Su director, el argentino Tristán Bauer, encontró archivos secretos, entrevistó a familiares y allegados y recopiló horas de grabaciones de la época para reconstruir la figura del guerrillero más célebre de todos los tiempos.

Otra vez el Che Guevara: ¿Por qué?
Nací en 1959, el año de la revolución cubana, y tenía ocho años cuando mataron al Che, así que desde pequeño es una figura que me ha marcado. Además, hace unos quince años hice un documental sobre Julio Cortázar y encontré una grabación sobre un poema que le compuso al Che. Lo incluí y, de ahí, nacieron otras ideas, aunque nunca me imaginé que le dedicaría doce años de trabajo.

El Che es uno de esos hombres que marcan a la historia y a la humanidad
¿Siempre tuvo claro qué contar?
No. En un principio iba a ser una película de ficción, pero al ir encontrando materiales inéditos, desconocidos, terminó convirtiéndose en un documental. Cada año han ido apareciendo cosas nuevas, muy importantes para tener otra mirada sobre el personaje. Se ha hablado mucho de él, pero siempre aparecen materiales que ayudan a redescubrirlo.

¿Qué tiene de nuevo Che, un nuevo hombre?
Materiales y documentos históricos desconocidos, además de palabras e imágenes insólitas que permiten crear una biografía mucho más íntima del Che. Creo que supone un acercamiento mayor hacia su humanidad.

¿Cómo accedió a todo ese material inédito?
A gran parte de él, por azar. Cuando empecé a investigar viajé a Bolivia y, buscando en la guía telefónica, encontré el teléfono de un archivo militar que podría ser de interés. Por sorpresa me dejaron ver sus archivos y, de forma azarosa, me encontré con cosas como sus últimos diarios.

La película dura más de dos horas, pero supongo que habrán quedado muchas cosas en el tintero.
Sí, y eso era lo que más me angustiaba y desorientaba del proyecto. Queríamos una película de hora y media, pero al final me quedó algo más larga... Ahora, cuando la veo, no sé qué más podría cortar. Y fuera han quedado, por ejemplo, cientos de horas de entrevistas con familiares o guerrilleros que lucharon a su lado.

El documental tiene mteriales y documentos históricos desconocidos, además de palabras e imágenes insólitasMás de cuarenta años después de su muerte, ¿qué queda del Che?
En términos historiográficos y vitales, creo que es alguien que perteneció a un tiempo y que fue un producto de su época. Era un invidividuo muy particular pero, al mismo tiempo, muy de esos años. Proyectarlo a la actualidad es utópico, no tiene sentido. Dicho esto, considero que el Che es uno de esos hombres que marcan a la historia y a la humanidad. Alguien que, sobre todo en América Latina, nos ha marcado mucho, que representa muchas de las cosas que todavía perseguimos: unidad, solidaridad, entendimiento, justicia... No es casualidad que, cuando entrevisto a Evo Morales en su despacho presidencial, a su espalda haya un retrato del Che en hoja de coca. O cuando le pregunto a Lula por sus grandes referencias me hable, en el acto, del Che.

Muchos, sin embargo, siguen preguntándose por su lado más oscuro: presuntos fusilamientos, crueldades...
Lo que aparece en mi documental tiene que ver con una decisión: recuperar filmaciones, palabras, fotografías de él. Desde hace unos años se intenta construir una imagen del Che como un carnicero, pero creo que es un hombre que, como todos, vive en un tiempo determinado, y él suyo estaba marcado por la Guerra Fría, procesos de descolonización, movimientos de liberación en Sudamérica y África... Me siento absolutamente tranquilo por haber investigado de manera exhaustiva, sin censuras y sin pretender ocultar nada. Símplemente, me parece que mostrar todo eso sería injusto, sería sacar al personaje de contexto y proponer una mirada sin sentido.

Hemos visto muchas películas o documentales sobre el Che: ¿alguno le influyó en particular?
No, hemos hecho el trabajo que queríamos: una mirada subjetiva pero con rigor histórico. Dicho esto, me gustó mucho Diarios de motocicleta, que aunque no pretender tener rigor histórico sí captura el espíritu del Che y ofrece un extraordinario trabajo actoral. Las dos películas de Steven Soderbergh, protagonizadas por Benicio del Toro, me gustan, pero tras tantos años investigando sobre la persona real me cuesta creerme una reconstrucción cinematográfica así, aunque admiro el trabajo de su director.

BIO
Tristán Bauer nació en Argentina en 1959. Ha dirigido películas como Iluminados por el fuego (2005), y recibido múltiples premios en su propio país y festivales internacionales.