Mercedes Milá
Mercedes Milá, en la gala inaugural de 'Gran Hermano 12'. TELECINCO

El reality show por excelencia, Gran Hermano, regresó este domingo a la parrilla de Telecinco con su duodécima edición y volvió a liderar las audiencias tras once años, aunque continúa una tendencia a la baja en relación con los datos de audiencia de años anteriores.

La edición futurista del reality se llevó el 22,8% de la cuota de pantalla y 3.353.000 espectadores, un excelente dato, que sin embargo, se deja casi 100.000 espectadores y 2,5 puntos de cuota si se compara con el estreno de la anterior edición, en la que acumuló un 25,3% de la cuota y 3.449.000 espectadores. Una distancia aún mayor se aprecia con la edición número 10, en 2008, que se llevó en la primera emisión un 29,2% de cuota y 4.517.000 espectadores, por lo que en dos ediciones, el programa ha perdido más de un millón de espectadores.

En La 1 la película Plan de vuelo: desaparecida (ya emitida en televisión) consiguió irle a la zaga a Gran Hermano 12, con un 16,3% de cuota y 3.277.000 espectadores. La serie de Antena 3, Doctor Mateo, mejoró sensiblemente sus datos y llegó al 12,6% y 2.528.000 espectadores.

Pagó el pato Cuatro con el otro reality de la noche, el viajero Pekín Express, que marcó este domingo su mínimo de audiencia, con un 5,9% de share y 1.022.000 televidentes. No le fue mucho mejor a La Sexta con Bones, cuyos capítulos repetidos se quedaron en torno al 5% de cuota y cerca del millón de espectadores. Los Documentales de La 2 se quedaron en un 3,1% de cuota y 647.000 televidentes.

Prueba de fuego

La siguiente gala de Gran Hermano 12 se emitirá este mismo jueves, día en que se emite en La 1 la serie Águila Roja, que viene cautivando a cerca de seis millones de personas en cada emisión. Será enfrentándose a este serial de corte histórico cuando Gran Hermano demostrará si el formato sigue en forma o comienza a acusar el desgaste.

También es previsible, como ya apuntaba Mercedes Milá, la presentadora del programa, que se resienta la audiencia al no existir un canal en abierto que emita las 24 horas dentro de la casa, como ya hiciera Canal + el año pasado.