El Gobierno francés puso en marcha este lunes un centro de crisis para afrontar los problemas de abastecimiento de combustible registrados en centenares de gasolineras fruto de las protestas en las refinerías contra la reforma de las pensiones. Calculan que el país cuenta con reservas de crudo suficientes para cubrir el consumo de 98 días

En el gabinete de crisis, que comenzó a funcionar en el Ministerio del Interior a las 12.00 GMT, están representados también responsables de las carteras de Economía, Energía y Transporte, confirmó un portavoz ministerial.

Asimismo, Francia ha comenzado a utilizar sus reservas de petróleo de emergencia. La Agencia Internacional de la Energía (AIE), dependiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), calcula que el país cuenta con reservas de crudo suficientes para cubrir el consumo de 98 días y afirmó que ya ha comenzado a utilizar el stock de emergencia destinado a la industria.

"Sequía total"

Al paro de las refinerías se sumaron las operaciones de bloqueo de algunos depósitos por parte de los sindicatos de camioneros y la tensión creada por la afluencia masiva de automovilistas a las gasolineras para llenar los tanques de sus vehículos por precaución. Tensión por la afluencia masiva de automovilistas a las gasolineras

Según los distribuidores independientes, los depósitos se agotan y al cierre de cientos de estaciones de servicio podría seguirle la "sequía total" de aquí al fin de semana, si no se reconduce la situación.

Entre 500 y 1.000 gasolineras se vieron obligadas a cerrar por la carencia de combustible como consecuencia de la huelga, indefinida desde el pasado martes en algunos sectores.

Transporte

La mitad de los trenes previstos para este lunes fueron anulados, a lo que se sumarán al menos el 30% de los vuelos programados para este martes en Francia (hasta el 50% de los vuelos del aeropuerto de Orly, al sur de París), cuando el país vivirá la quinta jornada de movilizaciones del otoño.

Los efectos sobre el tráfico aéreo de los paros se dejarán notar entre las 17.00 GMT de este lunes y las 05.00 GMT del próximo miércoles, según indicaron los servicios aeroportuarios.

La mitad de los trenes previstos para este lunes han sido anuladosLas protestas, que se han endurecido desde el pasado martes, han movilizado también a los estudiantes, quienes han protagonizado enfrentamientos con la policía en localidades como Lille y Roubaix (norte) o Mulhouse (noroeste), Lyon (este) o Marsella (sur), entre otras.

Los intercambios de piedras y gases lacrimógenos entre estudiantes y policías en algunos puntos del país, sumados a la quema de algunos vehículos en la vía pública, se han saldado con la detención de unos 200 jóvenes.

Los sindicatos protestan contra el retraso de la edad mínima de jubilación de 60 a 62 años y de 65 a 67 para cobrar el total de la pensión y se encuentran ante el inicio de una semana crucial para el avance de la reforma, ya que el próximo miércoles está previsto que el Senado vote el texto.

Situación crítica

Once de las doce refinerías en el país han detenido su producción. La refinería de Exxon Mobil en Fos-sur-Mer es la única que mantiene cierta actividad, aunque a un nivel mínimo, y se prevé que continúe operando hasta el 21 o 22 de octubre, según un portavoz del sindicato CFDT, quien apuntó que los suministros se encuentran bloqueados.

Todos los que necesiten diésel en el área de París y Nantes tendrá problemas"La situación es crítica", reconoció una portavoz de Exxon Mobil. "Todos los que necesiten diésel en el área de París y Nantes tendrán problemas", añadió.

El bloqueo de las refinerías, que comenzó el pasado viernes, continúa pese a las advertencias del Gobierno de que las abrirán aunque sea por la fuerza. Según el ministro de Industria, Christian Estrosi, el Gobierno no aceptará que haya "un bloqueo en el conjunto de las refinerías" y para impedirlo anunció que tomará "las medidas que sean necesarias".

En la refinería de Grandpuits, a las afueras de París, tres trabajadores fueron obligados a ir a sus puestos bajo pena de cárcel, según los sindicatos, que bloquearon los accesos a la central y acusaron al Gobierno de querer impedir el derecho de huelga.