Cuarenta minutos antes de la explosión, el diario Gara de Bilbao recibió la llamada de un hombre que hablaba en euskera alertando de la colocación del artefacto, dijo Interior en un comunicado. El ministerio no especificó la autoría del atentado, aunque son frecuentes las llamadas a Gara en nombre de ETA.

La explosión, que se registró a las 15:10 p.m., no produjo heridos, ya que en esta época del año el edificio se encuentra vacío y sólo resultó dañada una caseta situada junto a la piscina.

Tras el aviso, la Guardia Civil estableció un perímetro de seguridad en la zona, desalojó la playa cercana y cortó la circulación de la N-332.

Un agente de la Policía Local dijo en declaraciones a RNE que la residencia se encuentra en las afueras de Villajoyosa, en una zona conocida como El Paraíso, situada en una playa.

Un portavoz de BBVA rehusó hacer comentarios.

El ministro del Interior, José Antonio Alonso, aseguró según el comunicado que 'ningún atentado redundará en la más mínima variación de su política y la del Gobierno de absoluta firmeza ante la violencia terrorista'.

'Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado emplean todos los medios a su alcance con el único límite que marca la legislación vigente, hasta la desaparición definitiva de ETA, y (el ministro) aprovecha para pedir a los demócratas que sigan unidos en la lucha contra el terrorismo', agregó el comunicado.

Debilitada por cientos de arrestos en España y Francia, ETA no ha matado a nadie desde mayo de 2003, pero ha continuado atentando contra intereses económicos en varias regiones españolas.

El pasado 9 de febrero, un coche bomba con unos 30 kilos de explosivos estalló cerca del principal centro de convenciones de Madrid, hiriendo a 43 personas, tras recibir el diario Gara una llamada de advertencia en nombre de

ETA.

La peor explosión registrada en la capital desde los atentados del 11 de marzo del año pasado se produjo horas antes de que los Reyes y el presidente de México, Vicente Fox, inauguraran la feria de arte contemporáneo ARCO en el Ifema.

La explosión, que coincidió con una importante operación policial contra ETA, pareció acabar con cualquier esperanza de que la banda pueda declarar un alto el fuego antes de las elecciones autonómicas vascas previstas para el 17 de abril.