Ray Gosling
Ray Gosling, durante su intervención en el reportaje. BBC

Ray Gosling, presentador de la BBC, reabrió en febrero pasado el debate sobre la eutanasia en el Reino Unido, al reconocer en un documental emitido por la cadena pública que en el pasado ayudó a morir a su pareja, enfermo de sida, cuando los dolores de la enfermedad se volvieron insufribles.

Al día siguiente fue detenido bajo la sospecha de asesinato, y ahora, seis meses después, será finalmente procesado, pero solo por haber hecho perder el tiempo a la Policía.

Hay pruebas suficientes para estar en condiciones de demostrar la falsedad de la confesión que hizo Gosling La investigación sobre el supuesto homicidio, cometido según Gosling hace 20 años, ha concluido sin que la Policía haya encontrado ni una sola prueba de lo afirmado en el documetnal por el periodista, de 71 años.

Helen Allen, portavoz de la Fiscalía de la Corona dijo este jueves que había comunicado a la Policía del condado de Nottinghamshire la decisión de procesar al periodista, que comparecerá ante el juez el próximo 14 de septiembre. Según Allen, Gosling "fue interrogado varias veces por la Policía, que llevó a cabo una amplia investigación".

La Policía llegó por el contrario a la conclusión de que "hay pruebas suficientes para estar en condiciones de demostrar la falsedad de la confesión que hizo Gosling (en el programa)" y que hizo perder a la Policía un tiempo precioso, explicó la portavoz de la fiscalía.

Fuentes policiales expresaron su frustración por el hecho de que los agentes encargados del caso hubiesen "malgastado cientos de horas" sin finalmente encontrar prueba alguna de lo afirmado por Gosling.

Él niega haberlo inventado

"Los funcionarios estaban obligados a investigar lo que parecía una admisión de homicidio, pero la cooperación del señor Gosling fue mínima. Tienen cosas más importantes que hacer. Lo sorprendente es que no se verificase lo afirmado en el programa antes de permitir su emisión", dijeron las fuentes al diario The Times.

En el programa, el periodista afirmó: "Yo maté una vez a alguien. Era un joven, había sido mi amante y tenía el sida. Un médico dijo que no podían hacer ya nada por él. Tenía fuertes dolores. Yo le dije al médico que nos dejara solos un momento. Cogí entonces la almohada y le asfixié hasta comprobar que había muerto".

El veterano presentador, un activista a favor de los derechos humanos, negó posteriormente haberse inventado la historia y dijo que había informado de lo ocurrido a algunos familiares de su amante.