Un total de 192 personas han sufrido la picadura de la 'carabela portuguesa' en las playas de Cantabria desde que el 26 de julio se registró la primera de ellas. Hasta el momento, y desde el pasado 2 de agosto, el dispositivo de Protección Civil organizado por la Consejería de Presidencia ha recogido 905 ejemplares.

Según ha informado este viernes el Gobierno regional, el jueves se capturaron 32 ejemplares de esta especie, similar a una medusa, aunque no se produjeron picaduras.

Las últimas cinco picaduras se produjeron el pasado miércoles, en una jornada en la que, además, fueron retirados 28 ejemplares. Así, en la playa de Ribamontán al Mar, un varón de 30 años fue picado en el brazo, mientras que un niño de 9 años y una niña de 3 sufrieron sendas picaduras en las manos. En la playa de La Salvé, en Laredo, un hombre de 44 años fue afectado en el ojo. Por último, en la playa de La Concha de Santander se registró la picadura de la 'carabela portuguesa' en el torso de una mujer de 26 años.

El consejero de Presidencia y Justicia y responsable autonómico de Protección Civil, Vicente Mediavilla, ha asegurado que el dispositivo, que está resultando "eficaz" y consigue "disminuir considerablemente el número de ejemplares que entran a las playas", continuará mientras persista la llegada de esta especie a nuestra costa.

Pese a que tanto el número de picaduras como el de ejemplares recogidos es "sensiblemente superior" al de 2008, Mediavilla ha mandado un "mensaje de tranquilidad", ya que se está "actuando convenientemente y todos los servicios de emergencia están plenamente capacitados para actuar en caso de que se produzca una picadura".

Así, ha solicitado a los bañistas que "sigan las recomendaciones de los socorristas y de las banderas", de las tres tradicionales que informan del estado de la mar y "también de la específica que alerta de la existencia de medusas en cada playa".

DISPOSITIVO

Todos los servicios de salvamento y rescate en playas que cuentan con embarcación realizan un rastreo al inicio de la jornada de vigilancia, a las 11:30 horas, mientras que embarcaciones del 112, de la Cruz Roja, de la Federación Cántabra de Salvamento y Socorrismo, y de distintas agrupaciones de voluntarios se alternan la supervisión de distintas zonas de la costa cántabra.

Además, se ha trasladado a los servicios de limpieza municipales la conveniencia de cribar la zona intermareal y, especialmente, aquéllas en las que haya aparecido algún ejemplar. De este modo, los trozos de 'carabela' que pudieran quedar sueltos, se mezclan con la arena, que es un abrasivo, y se diluye el veneno. PREVENCIÓN

Las recomendaciones para prevenir las picaduras pasan por el uso abundante y regular de cremas solares, especialmente en los niños, que constituyen el primer grupo de riesgo.

En caso de sufrir la picadura, el protocolo para la 'carabela portuguesa' y las diferentes especies de medusa es el mismo. Lo primero es acudir al servicio de socorristas más cercano o en su caso llamar al 112. En el caso de encontrarse en alguna playa sin servicio de salvamento, lavar la zona con agua marina, nunca con agua dulce; quitar los restos con pinzas y, posteriormente, aplicar una bolsa de frío. Es importante tener en cuenta que el área que haya sufrido la picadura no debe tener contacto con agua dulce, por lo que, de usar hielo, éste ha de estar contenido en una bolsa.

Además, es desaconsejable rascarse la zona. Una vez concluido este proceso, si la herida producida es abierta, debe desinfectarse con yodo o agua oxigenada, hasta que cicatrice. En estos casos, es importante acudir al centro sanitario más cercano lo antes posible.

Además de los colectivos de mayor riesgo (niños, ancianos, personas alérgicas, asmáticas y con problemas cardiovasculares), se pide especial precaución a aquellas personas que hubieran sufrido una picadura previa este mismo verano, ya que en estos casos se pueden agravar los efectos de la picadura.

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