Mi vida se había tornado oscura el día en que la dejé escapar. Me olvidé por un tiempo de que sus sonrisas y caricias eran sólo para mí. -Te dejo porque no te quiero- me dijo con lágrimas en los ojos, y yo la dejé por darle la razón. Después te conocí a ti... rubia de ojos de mar... de dulzura aparente y trato difícil. Reina de corazones y asesina de soldados sin chaleco antibalas. Fugaz y nerviosa me diste tu cariño... me ataste a tus encantos y borraste todas mis decisiones importantes.

Andaluza sin acento andaluz, pero de salero inolvidable... meditarránea de alma pero nacida en el Atlántico más salvaje. Loba con piel de cordero, que poco a poco me fué desguazando hasta dejarme en el chasis. Amor de idas y venidas, de peleas y reconciliaciones, de lloreras y risas, de recuerdos grabados a fuego en mi retina. Amor si despedidas pero de partidas... de ganas de volver a verla, pero con miedo de encontrármela... amor de corto alcance, pero con una honda expansiva que demolió todo mi alrededor. Amor compartido y celoso, tierno y amargo, extraño y difícil... ese es y fue mi amor de verano...