El presidente del Senado, Javier Rojo, ha admitido que él, a título personal, es partidario de los toros, y ha reconocido también que le ha "sorprendido" que su prohibición en Catalunya haya generado un debate de "tanta magnitud", en lugar de otros problemas más cercanos a los ciudadanos.

En declaraciones a los medios, el presidente de la Cámara Alta ha animado a vivir "con naturalidad y normalidad" este tipo de medidas, que enmarcó en el ejercicio de las competencias de los parlamentos autonómicos.

Rojo ha realizado estas declaraciones en Santander, antes de clausurar el encuentro 'Posiberismo: un nuevo paradigma en las relaciones entre España y Portugal', organizado dentro de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).