La implantación en Andalucía de la aplicación informática Diraya, que da soporte a la historia de salud digital, al modelo de receta electrónica y a la petición de cita previa con el médico de familia o pediatra a través de Salud Responde o Internet, logra mejoras para el sistema sanitario público andaluz valoradas en 1,7 euros por cada euro invertido en dicha plataforma, que ha sido pionera en España y referente para otros países.

Así lo pone de manifiesto un estudio de la Comisión Europea que ha analizado el impacto económico de soluciones de salud digital consideradas buenas prácticas europeas y entre las que se han incluido dos iniciativas andaluzas: Diraya y la prescripción electrónica Receta XXI (módulo incluido dentro de la aplicación informática general del sistema sanitario andaluz).

Según ha explicado la consejera de Salud, María Jesús Montero, en la clausura del 'II Foro de Salud y Economía' celebrado en Jaén, se estima que los costes acumulados que ha supuesto Diraya en la última década, cifrados en 278,9 millones de euros, han generado un beneficio neto acumulado de 493,7 millones de euros para el sistema sanitario público andaluz. No obstante, las proyecciones que se realizan apuntan a que en un futuro este beneficio continuará creciendo.

Este estudio, encargado por la Dirección General de la Sociedad de la Información y Medios de Comunicación de la Comisión Europea a las consultoras Empirica y TanJent, pone de manifiesto los beneficios del sistema Diraya y también de la receta electrónica andaluza tanto para los profesionales sanitarios como para los pacientes, "al permitir ganar tiempo, confort, eficiencia en la gestión y, en suma, mayor calidad en el servicio público que se presta a la ciudadanía", ha señalado en una nota.

La cuantificación económica del beneficio obtenido con Diraya y con Receta XXI significa en la práctica la reducción de más de un 15 por ciento de las visitas del médico de familia de los pacientes con tratamientos de larga duración, lo que, entre otras cosas, ahorra tiempo a los profesionales y costes de desplazamiento para los pacientes, según indica el citado estudio, que ha tomado como referencia datos del año pasado. En la actualidad, las consultas de repetición de tratamiento se han reducido en un 20 por ciento gracias a la Receta XXI.

Además, la gestión más eficiente con Diraya hace que se reduzcan en un 10 por ciento las citas que se pierden con el especialista, lo que representa un importante valor añadido para el servicio que se presta a la ciudadanía al existir una mayor eficacia en la gestión de estas citas. Igualmente, la sustitución de las bases de datos locales por una centralizada permite también reducir costes de mantenimiento del sistema.

El desarrollo de Diraya se inició en 2000 y comenzó a sustituir al sistema de información sanitaria local usado en los centros de salud. El estudio de la Comisión Europea valora, por otra parte, la prescripción electrónica, que se puso en marcha en Andalucía en 2003 y con la que se han realizado ya más de 200 millones de dispensaciones.

La receta electrónica está disponible en 3.564 oficinas de farmacia y en 869 centros de salud, lo que significa que el 94 por ciento de los médicos realizan sus prescripciones a través de receta XXI, lo que sitúan a Andalucía como única comunidad con dicho nivel de implantación.

La principal ventaja de este sistema de prescripción y dispensación de fármacos es que evita a los pacientes crónicos tener que acudir a su médico con la única finalidad de recoger las recetas para la continuación de sus tratamientos.

Cambios de gestión

De otro lado, la titular de Salud ha expuesto, durante su intervención en el 'Foro Salud y Economía', los cambios organizativos que se están produciendo en el Sistema Sanitario Público de Andalucía para que sea una de las locomotoras del cambio en el modelo productivo.

Asimismo, ha subrayado la creación de las plataformas provinciales de contratación administrativa, que permitirán reducir en un 10 por ciento el gasto en productos sanitarios y no sanitarios, farmacéuticos, prestaciones y obras.

En cuanto a factura farmacéutica, Andalucía ha afianzado su estrategia de uso racional del medicamento, cimentada principalmente en la prescripción por principio activo, que ha supuesto una contención del gasto de 459 millones de euros. Por último, la consejera de Salud destacó el impulso en Andalucía a un nuevo cambio cultural, en el que el ciudadano sea corresponsable de su salud.

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