Un total de tres casos de acoso escolar es el balance de el curso 2009-2010 que acaba de finalizar en los centros educativos de La Rioja.

Así, estos tres casos de acoso escolar "ya están cerrados, y la forma de solventarlo en su mayoría es el cambio de centro para el acosado; y un seguimiento permanente del acosador". Según ha informado el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Luis Alegre, quien ha presentado los datos del Observatorio de la Convivencia Escolar 2009-2010.

Este año se han registrado 30 casos de alteración de la convivencia, que suponen una disminución del 25 por ciento respecto al año anterior, que fueron 40 casos.

De esos 30 casos, 2 no se han solventado y son además reiterativos y repetitivos. Desde el punto de vista de acoso escolar "hay 3 casos, además de 15 casos de conductas profundamente agresivas, en los que subyace un problema socio familiar. El resto son casos más normales, pero con más violencia".

Nueve de estos 30 casos se dieron en centros concertados y 21 en centro públicos, pero sigue siendo esta proporción es normal teniendo en cuenta la escolarización. Por niveles, de las 30 intervenciones registradas, 16 correspondían a alumnos de Educación Primaria, 12 de ESO y 2 en otros niveles.

Estos conflictos se suelen dar entre alumnos, pero suelen ser niños que está reñidos con ellos mismos, son personalidades complejas desde el punto de vista psiquiátricos, con contestaciones a los profesores o amenazas.

Sin embargo, para Alegre "los datos son alentadores, entendemos que todo lo que se ha puesto en marcha está dando frutos positivos, y los planes de convivencia están dando respuesta. Además tenemos pensado para septiembre u octubre presentar la Ley del Profesor, como primer borrador para ver que se puede hacer con ello, pero para el próximo curso esperemos que esté implantada".

Del total de actuaciones realizadas durante el último periodo escolar las intervenciones más habituales han sido entrevistas con las familias; notificaciones a la Inspección Técnica Educativa; reuniones en centros; mediación entre centros y familias; seguimiento de los casos a través de las familias, inspectores o directores de centros, así como asesoramiento, acompañamiento y tramitación de denuncias.

Además, en algunos casos ha sido necesaria la coordinación con la Fiscalía de Menores, el abono de sesiones de psicoterapia a alumnos o gestionar el cambio de centro para evitar conflictos.

En cuanto al medio más utilizado para poner en conocimiento del Observatorio de la Convivencia Escolar de La Rioja los diferentes casos ha sido el teléfono 900-100 509 y visitas presenciales.

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