La conocida como euroorden fue acordada por la UE tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, y fue aclamada como un elemento clave en la lucha de Europa contra el terrorismo.

'A pesar de algunos retrasos iniciales, la EAW (Orden Europea de Detención, por sus siglas en inglés) está ahora operativa (...) y su impacto es positivo', declaró en un comunicado el comisario de Justicia, Libertad y Seguridad.

'Este suceso global no nos debería cegar ante el hecho de que algunos estados todavía necesitan hacer un esfuerzo', añadió.

La Comisión Europea ha elaborado un informe en el que valora la aplicación de la euroorden por parte de los diferentes Estados que será discutido por los ministros de Justicia e Interior cuando se reúnan el jueves en Bruselas.

Para ilustrar la eficacia de la EAW, la Comisión dijo que hasta el pasado septiembre se han emitido 2.603 euroórdenes, se ha arrestado a 653 personas y 104 se entregaron.

El tiempo medio para ejecutar una orden se estima que ha descendido a 45 días, frente a los más de nueve meses de antes.

Según el órgano ejecutivo de la Unión, la República Checa, Luxemburgo y Eslovenia no han aplicado la orden de manera correcta y se arriesgan a que sus peticiones de extradición sean rechazadas por otros Estados miembros.

Italia es el único de los 25 integrantes de la UE que no ha aplicado la euroorden.

La semana pasada, la cámara baja del Parlamento italiano votó contra parte de un paquete legislativo que pretendía introducir este instrumento legal, lo que ha retrasado su eventual aprobación semanas o incluso meses.

Sin embargo, el Gobierno italiano siempre ha sido muy crítico con esta medida, ya que argumenta que da a los magistrados extranjeros demasiado poder para intervenir en los asuntos internos de Italia.

Este voto supone un motivo de sonrojo para Frattini, que fue ministro de Asuntos Exteriores italiano hasta el pasado noviembre, cuando asumió el puesto de comisario europeo.

La orden europea de detención y entrega facilita los procedimientos bilaterales de las extradiciones entre los Estados miembros, y acelera la entrega de los sospechosos.

De acuerdo con sus normas, una orden emitida en cualquier país europeo es válida en toda la UE, lo que hace mucho más fácil la extradición de supuestos terroristas, traficantes de seres humanos o pedófilos.