Son 40 kilos de actas que el Obispado de Lleida tradujo al latín para que la Iglesia reconsiderara su decisión de trasladar del Museo de Lleida a Barbastro las piezas originarias de las iglesias aragonesas que hasta 1995 pertenecieron a la diócesis leridana.

Las autoridades eclesiásticas nunca tuvieron en cuenta esta documentación que también solicitó la Associació Amics del Museu Diocesà, la entidad que presentó la demanda con la intención de demostrar que el Obispado de Lleida había llegado a la propiedad de la piezas a traves de la usucapión, la posesión pacífica durante un tiempo sin existencia de documentos.

Al finalizar el juicio, celebrado el 18 de mayo, el abogado del Obispado de Lleida solicitó incluir estas actas, pero la jueza denegó su petición argumentando que el momento de plantearlo era en la contestación a la demanda que inició el proceso. Se refería a la contestación al recurso presentado por Amics del Museu Diocesà para demostrar que el Obispado de Lleida había llegado a la propiedad de la piezas a través de la usucapión, la posesión pacífica.

Estas actas, traducidas al latín por el Obispado de Lleida para que tuvieran validez en el proceso eclesiástico, están depositadas en una notaría de Barcelona.

En la vista previa al juicio, celebrada en enero, el abogado de la Associació Amics del Museo Diocesà, Francesc Sapena, pidió a la magistrada que las solicitara a la notaría con un acta judicial, pero la jueza rechazó la propuesta y consideró que tenía que haber sido la asociación la que tramitara la petición.

Sapena insistió en que la Ley de protección de datos habría impedido a la notaría facilitar la documentación por lo que recurrió la negativa de la jueza. El juicio está ahora visto para sentencia.

Consulta aquí más noticias de Lleida.