La tensión diplomática y popular prosigue tras la captura del último barco por Israel

  • Con la captura del 'Rachel Corrie', el Gobierno de Netanyahu termina la interceptación de todos los barcos que trataban de llegar a Gaza.
  • Las peticiones del fin del bloqueo llegan desde muchas cancillerías.
  • Turquía ya estudia medidas legales contra el Estado de Israel.
  • Manifestaciones de condena de los actos en occidente y en oriente.
Manifestantes marchan en Estrasburgo contra el asalto israelí a la 'Flotilla de la Libertad'.
Manifestantes marchan en Estrasburgo contra el asalto israelí a la 'Flotilla de la Libertad'.
EFE

Con la interceptación este sábado por parte del Ejército de Israel del último barco perteneciente a la 'Flotilla de la Libertad' que trataba de acceder a Gaza con ayuda humanitaria, y que a diferencia de lo que sucedió en el caso del buque Mavi Marmara no ha provocado víctimas, concluye una de las semanas más negras del conflicto palestino-israelí desde la Operación Plomo Fundido sobre Líbano, en 2009.

El saldo en vidas: nueve muertos (activistas turcos todos). El saldo para las Relaciones Internacionales: desestabilización aún mayor del ya de por sí precario equilibrio que gobierna Oriente Medio (sobre todo tras la ruptura de facto de la buena vecindad entre el Gobierno turco y el israelí, aliados no hace tanto tiempo).

El saldo institucional: una riada de declaraciones de condena -contundentes o descafeinadas- a Israel por su uso desproporcionado de la fuerza contra civiles. El saldo para la Franja de Gaza: protagonismo casi exclusivo en los medios de comunicación -como pocas veces antes durante los tres años de bloqueo- y algún que otro compromiso verbal con su población más verosímil que hasta ahora

"El bloqueo de Gaza es insostenible", dijo este viernes la Casa Blanca. Algo parecido expresa el Vaticano: "La política de aislamiento de la Franja de Gaza no funciona". Y este sábado, el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, se ha pronunciado en favor de una iniciativa común para revocar el bloqueo.

El primer ministro turco, el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, ha ido más allá que ningún miembro de otra cancillería. Según publica el diario israelí Haaretz, el mandatario estaría sopesando la posibilidad de viajar a Gaza. Si esta acción diplomática directa llega a confirmarse, la tensión en la zona podría incrementarse exponencialmente más de lo que ya lo está.

Manifestaciones en medio mundo

Las manifestaciones en contra de la acción militar del Gobierno del conservador Benjamin Netanyahu no han cesado desde el pasado lunes. El mundo árabe, pero también ciudades occidentales, se ha puesto en pie contra lo que consideran un "acto de guerra" de Israel.

Seis días después del primer asalto, las concentraciones, sobre todo en países islámicos, no han perdido un ápice de fuerza. Este sábado en Estambul, la ciudad más grande de Turquía, más de 10.000 personas han reclamado una condena firme a Israel.

Por otra parte, en Francia varios miles de simpatizantes de la causa Palestina han pedido en París y en otras ciudades que se haga justicia tras el incidente. Lo mismo ha sucedido en Londres y en ciudades alemanas. En España, en Barcelona también ha habido manifestaciones; en ellas han estado presentes dos de los tres españoles que formaban parte de la flotilla y que llegaron a España este viernes.

Unos 15.000 manifestantes, según los organizadores, marcharon este sábado por Tel Aviv, también ha sido multitudinaria la protesta en la Avenida Paulista de Sao Paulo (Brasil).

¿Condena más allá de las palabras?

Aparentemente victorioso pero tocado en su imagen pública, Israel deberá enfrentar ahora la posibilidad de que la Comunidad Internacional decida ir un poco más allá de la simple condena verbal.

Aún así, la dificultad de que algún dirigente de Israel se siente en la Corte Penal Internacional por estos sucesos es "escasa", según Francisco Jiménez, catedrático de Derecho Internacional de la Universidad Rey Juan Carlos.

Cabe la posibilidad, no obstante, de que Turquía -país más afectado- "pudiera demandar a Israel ante la Corte Internacional de Justicia". Otra posibilidad -en la que entrarían los países de origen de los activistas afectados por la actuación del Ejecutivo israelí, como España- es la de esperar a la actuación de algún juez nacional que admita una querella contra Israel. Por lo pronto, la Justicia turca ya está estudiando acciones legales contra la cúpula de política y militar de Israel por "asesinato, secuestro y piratería".

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