Horst Köhler
Fotografía de archivo tomada el 21 de mayo de 2010 que muestra al presidente de Alemania, Horst Köhler (izquierda), durante una visita a las tropas alemanas en  Afganistán. Maurizio Gambarini / EFE

El presidente de Alemania, Horst Köhler, anunció este lunes su dimisión "con efectos inmediatos" pocos días después de unas polémicas declaraciones sobre Afganistán, en la que abiertamente relacionaba su presencia militar allí con los intereses económicos de Alemania. "Sabemos que para un país de nuestro tamaño, con su orientación y dependencia del comercio exterior, la intervención militar exterior también es necesaria para defender nuestros intereses, por ejemplo el de unas vías comerciales libres o el de impedir la inestabilidad de regiones enteras que, con seguridad, afectarían negativamente a nuestras oportunidades a través del comercio, los puestos de trabajo y los ingresos", dijo en declaraciones a la emisora Deutschlandfunk.

La interpretación de que supuestamente había defendido una intervención anticonstitucional del Bundeswehr, el ejército federal, para garantizar los intereses económicos de Alemania carece de toda justificación, dijo Köhler al anunciar su inesperada dimisión.

Desde 2002 han muerto 43 soldados alemanes

Además, Köhler organizó su visita sin contar con el gobierno afgano, al que notificó su viaje sólo 48 horas antes de su llegada, lo que creó un gran malestar en aquel país.

"Lamento que mis declaraciones hayan conducido a un malentendido", dijo el ya presidente saliente de Alemania, quien en los últimos días había sufrido una avalancha de críticas por parte de la prensa.

Un malentendido

Tras desatarse la polémica, su portavoz precisó que el presidente de Alemania no se había referido en concreto a la misión en Afganistán, sino a las misiones de las Fuerzas Armadas alemanas en el extranjero en general.

El contingente germano es el tercero más numeroso en el país de Asia Central, sólo por detrás del estadounidense y del británico. Muchos alemanes están en contra de la misión, pero la canciller, Angela Merkel, tiene intención de mantenerla. Desde 2002 han muerto 43 soldados alemanes en servicio en territorio afgano. Precisamente Merkel rechazó el pasado viernes, a través de otro portavoz, comentar las declaraciones de Köhler con el argumento de que el presidente ya las había precisado y que "a eso no hay nada que añadir".

Host Köhler, que había sido reelegido presidente de Alemania el pasado año por un seguro periodo de cinco años, señaló que había comunicado su decisión al presidente de turno del Bundesrat -la cámara alta o territorial alemana-, el socialdemócrata Jens Böhrnsen, quien asumirá la jefatura del Estado interinamente.