Los doctores Jesús Román y Javier Romeo, explicaron en una rueda de prensa hoy en Badajoz, que la memoria es un manual que recoge las últimas investigaciones científicas nacionales e internacionales sobre las propiedades del consumo moderado de cerveza y su relación con la salud, así como la relevancia de la cerveza como parte de la dieta mediterránea a lo largo de la historia.

Jesús Román explicó que el objetivo de estos estudios es dar a los médicos datos con los que trabajar para poder recomendar o desaconsejar el consumo de cerveza, con o sin alcohol, a los ciudadanos.

Por su parte, el doctor Romeo explicó que en 2008 se realizó un ensayo clínico con 16 personas a los que se dio de beber agua y cerveza tras la práctica de deporte, una ingesta de 660 mililitros de cerveza —equivalente a aproximadamente dos cañas—, tras realizar una hora de esfuerzo físico.

Este ensayo puso de manifiesto que el consumo de una cantidad moderada de cerveza, en personas saludables que llevan una vida sana con dieta equilibrada, "por su contenido en carbohidratos, minerales y vitaminas, podría mantener niveles más altos de glucosa plasmática y atenuar las respuestas hormonales de estrés" entre otros beneficios y ayudar en la hidratación tras hacer deporte.

De esta forma, se pone de manifiesto que el consumo moderado de cerveza permite recuperar las pérdidas hídricas en la misma medida que el agua.

Junto a este estudio la monografía revela también que los carbohidratos de la cerveza podrían facilitar el vaciado gástrico ralentizado y una mayor absorción intestinal; y recoge otras investigaciones que demuestran que el consumo moderado de cerveza podría aumentar de forma significativa los niveles de colesterol HDL y participar en la protección del organismo frente a enfermedades cardiovasculares.

Sobre esta última particularidad la monografía presenta un estudio del Departamento de Cardiología del Hospital Universitario de Ulm (Alemania), que concluye que si el consumo abusivo de cerveza es nocivo para la salud, el riesgo de sufrir un infarto puede ser entre un 40 y un 50% más bajo en aquellas personas que beben alcohol de forma moderada que en aquellas cuyo consumo es cero.

Así, ambos doctores concluyen que la clave de los beneficios de la cerveza están en su consumo moderado, dentro de un entorno saludable, motivo por el que la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria incluye las bebidas fermentadas, como cerveza, vino o sidra, dentro de la pirámide de alimentación saludable de forma moderada y responsable y en el marco de una alimentación equilibrada.

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