Tormenta tropical 'Agatha'
Un vehículo permanece atrapado en Guatemala debido a las fuertes lluvias de la tormenta tropical. Ulises Rodríguez / EFE

Guatemala, El Salvador y Honduras se encuentran en estado de emergencia por los estragos causados por la tormenta tropical Agatha que en las últimas 36 horas se ha cobrado la vida de al menos 95 personas, y destruido centenares de viviendas, puentes y carreteras en los tres países, según fuentes oficiales.

Por la magnitud de la emergencia no ha sido posible contabilizar todos los eventosLa Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), en su último comunicado, indicó que "el informe oficial de fallecidos es de 73 personas", 49 de estas en el departamento de Chimaltenango, al oeste de Guatemala, y 23 más en la capital y sus alrededores.

Las estadísticas de la Conred no incluyen las 13 personas muertas en el municipio indígena de San Andrés Palopó, en el departamento de Sololá, al oeste del país, confirmados por el alcalde de ese lugar, Andrés Cumes, quien aseguró que murieron sepultados por un alud de tierra que cayó sobre sus viviendas.

Se prevé que la cifra de muertos y desaparecidos en Guatemala, la zona más damnificada, se incremente en las próximas horas, ya que desde decenas de comunidades del interior del país continúan los llamamiento de auxilio a través de los medios locales.

"En próximos informes se tratará de consolidar los datos de víctimas, ya que por la magnitud de la emergencia no ha sido posible contabilizar todos los eventos", dijo un portavoz de la Conred.

Más daños que el huracán 'Mitch'

Según el presidente guatemalteco, Álvaro Colom, Agatha, que se degradó a "sistema de baja presión", ha provocado daños mayores a los causados por el huracán Mitch, en 1998, que dejó más de 268 muertos, y la tormenta tropical Stand de 2005, que se cobró la vida de 669 personas.

La Conred también ha anunciado que hay más de 80.000 personas evacuadas, de las cuales unas 20.000 han sido trasladadas a los albergues habilitados por las autoridades.

Además, se han contabilizado 1.200 viviendas dañadas, puentes y carreteras colapsadas, decenas de derrumbes y pérdidas en cultivos e infraestructura que aún no han sido cuantificadas por las autoridades.