Un total de 2.000 personas, según los sindicatos UGT y CCOO y la Policía Local, se manifestaron esta mañana en Palma, con motivo del 1 de Mayo, a favor de la ocupación "con derechos" y en contra de la reforma laboral para abaratar despidos o ampliar la edad de jubilación hasta los 67 años.

La marcha, que estaba convocada a las 11.30 horas en la Plaza España, estuvo dividida, dado que UGT y CCOO se manifestaron por un lado, bajo una pancarta en la que se leía 'Por la ocupación con derechos y la garantía de nuestras pensiones", mientras que el STEI y la CGT iban separados de los sindicatos mayoritarios, ante una pancarta en la que se leía 'Que la crisis la paguen sus responsables y luchamos por el reparto de la riqueza'.

A la manifestación acudieron varios responsables políticos, como el conseller de Trabajo y Formación, Pere Aguiló, la consellera de Asuntos Sociales, Fina Santiago, la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, el líder del Bloc, Biel Barceló, el director general de Movilidad, Antoni Verger, y el portavoz del Bloc en el Ayuntamiento de Palma, Eberhard Grosske.

Durante la lectura de los discursos llevada a cabo en el Paseo del Borne, el secretario general de UGT, Lorenzo Bravo, no pudo pronunciar el suyo, dado que se sintió indispuesto y tuvo que ser atendido por un médico en una ambulancia del 061, donde permaneció por espacio de media hora hasta que pudo recuperarse.

Así, minutos antes de pronunciar su discurso, Bravo tuvo que bajar del escenario y sentarse en una silla al no encontrarse en condiciones, por lo que varios compañeros de UGT llamaron a una ambulancia para que lo atendiera in situ. A su llegada, varios enfermeros lo tumbaron en una camilla y lo introdujeron en la ambulancia. Durante el tiempo que estuvo siendo atendido por un médico, la primera edil de Palma estuvo esperando junto a la ambulancia para conocer el estado de Bravo, quien finalmente, salió por su propio pie, tras haberse recuperado.

De este modo, fue el secretario de Acción Sindical de UGT, Manuel Pelardo, quien, finalmente, leyó el discurso en nombre del sindicato, después de que hiciera lo propio la secretaria general de CCOO en Baleares, Katiana Vicens, quien arremetió duramente contra la corrupción, que, según señaló, "no se hubiera conocido si hubiese seguido gobernando" el anterior Ejecutivo presidido por Jaume Matas.