'Mini' (2009), de Nick Veasey.
'Mini' (2009), de Nick Veasey. NICK VAESEY

El fotógrafo británico Nick Veasey presenta en la Galería Tagomago de Barcelona la exposición X Ray, una selección de 40 radiografías de objetos cotidianos, entre los que se encuentran elementos naturales como flores y conchas así como juguetes, coches y aviones, con las que el fotógrafo busca desvelar la esencia de los objetos.

Con las radiografías consigo hacer que la gente aprecie de nuevo los objetos que ve cada díaNick Veasey sostiene que "los rayos X son honestos" porque muestran los objetos tal y como son por dentro, sin maquillajes: "Con las radiografías consigo hacer que la gente aprecie de nuevo los objetos que ve cada día", ha explicado el fotógrafo. Para radiografiar juguetes, ropa, flores y aviones, Veasey se sirve de unas instalaciones especialmente creadas a tal fin que constan de máquinas de rayos X industriales "200 veces más potentes que las que encontramos en los hospitales" y gruesas paredes de hormigón forradas de plomo.

El ganador del International Photographer of the Year ha reconocido que "la radiación da miedo", pero ha asegurado que trabaja con expertos para "minimizar el riesgo" y que tanto él como las instalaciones en las que trabaja se someten a revisiones constantes: "Mi médico dice que estoy loco, pero sano", ha explicado, y ha añadido que tiene dos hijos y que "ninguno tiene tres cabezas".

Mi médico dice que estoy loco, pero sano. Tengo dos hijos, pero ninguno tiene tres cabezasEs el autor de la mayor radiografía de la historia, la de un Boeing 777 en su hangar: "Cuando radiografío una imagen, el resultado es del mismo tamaño que el original", ha contado. Por eso, cuando se trata de objetos muy grandes, opta por fotografiar las partes por separado y juntarlas luego usando un programa informático: "El avión estaba en Estados Unidos y me lo enviaron por piezas a mi estudio en Inglaterra, el proceso duró un año entero y la imagen está compuesta de 500 radiografías", ha revelado.

A pesar de que las fotografías de muñecos, juguetes electrónicos y coches tienen una presencia importante en la exposición, Veasey ha explicado que sus favoritas son las radiografías de cosas delicadas como flores o las conchas de gran tamaño que abren la exposición: "Los objetos delicados son los más difíciles de radiografiar", ha afirmado. Veasey hace notar, por ejemplo, que en las radiografías de los hospitales la ropa nunca aparece y sólo se ven los huesos, porque para retratar objetos más delicados "hay que aplicar mucha menos radiación".

Los objetos delicados, como las flores, son los más difíciles de radiografiar"El británico, que trabajó durante años como fotógrafo publicitario, ha explicado que tiene varios proyectos entre manos y ha manifestado un gran interés por los exoesqueletos de los insectos y por la protección del cuerpo humano con cascos, botas o armaduras. "La idea me encontró a mí", ha dicho Veasey al recordar la primera vez que utilizó los rayos X para retratar un objeto: "Un programa de televisión me pidió que fotografiara una lata de refresco con un aparato de rayos X".

Veasey ha explicado que había alquilado las instalaciones todo el día pero terminó con la lata en una hora, por lo que decidió aprovechar para radiografiar sus zapatillas: "Fue un momento que me cambió la vida", ha afirmado Veasey, que ha explicado que fotografiar con rayos X le alejó del ambiente estresante que rodea el mundo de la publicidad y le enseñó a ser paciente.

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