«No debe estar mal visto que una persona decida apurar la tajada de lechazo con la ayuda de sus manos, ya que Castilla y León tiene unas raíces que se deben conservar». Así lo recomiendan los maestros asadores de Castilla y León, que han editado 100.000 ejemplares de una guía para los comensales que repartirán en sus restaurantes.