Pero el cuidadosamente pautado encuentro entre Bush y sus anfitriones chinos parecía haber resaltado las diferencias en lugar de reducirlas, según analistas.

'Ambas partes están prestando más atención a la relación y tratando de definirla y darle forma', dijo Jin Canrong, experto en relaciones entre China y Estados Unidos en la Universidad Popular China de Pekín. 'Pero sin ningún tema urgente que demande atención, esta visita iba a ser siempre exploratoria, no definitoria', agregó.

Bush visitó el domingo una iglesia controlada por el Estado, donde renovó un llamamiento a favor de la libertad religiosa en China.

Posteriormente ofreció una conferencia frente a líderes chinos sobre el valor de la libertad y la necesidad de que China reduzca los controles de divisas, refuerce la protección de la propiedad intelectual y cierre su brecha comercial con Estados Unidos.

Los líderes chinos eludieron la disputa directa con Bush sobre estos temas, pero enviaron su mensaje, envuelto en una retórica diplomática, sobre que China quiere proteger su creciente poder político y económico, sin enfrentarse con Estados Unidos.

PAÍS EN DESARROLLO Y PACÍFICO

El presidente chino Hu Jintao repitió que China es un país 'pacífico en desarrollo' cuya creciente riqueza e influencia no implica una amenaza para otros países.

Hu prometió trabajar para obtener un flujo comercial equilibrado con Estados Unidos y para poner fin a los 'piratas' comerciales que copian ilegalmente películas, música, software y bienes patentados.

China cuenta con un excedente comercial significativo en su relación con Estados Unidos. Durante los primeros 10 meses del 2005 embarcó 132.000 millones de dólares (unos 112.000 millones de euros) en bienes con ese destino, mientras que EEUU 39.000 millones de sus envíos a China.

La repetida definición de China como un país pacífico y en vías de desarrollo forma parte de una estrategia más amplia de 'contra-contención' que busca desafiar, pero no confrontar la influencia diplomática de Estados Unidos en Asia, dijo Evan Medeiros, experto en política exterior china de la corporación Rand, en Washington.

Hu y Wen no se mostraron comprometidos con las demandas de Bush a favor de una aceleración de la liberación cambiaria, lo que probablemente encarecería las exportaciones chinas, y respondieron a la petición del presidente norteamericano por el respeto de los derechos humanos, diciendo que China ya es un país democrático que respeta los derechos de su pueblo.

Un portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Kong Quan, repitió a los periodistas que los dos países tienen un 'compañerismo constructivo'.

Pero Bush evitó los términos efusivos y repitió su postura de que ambos países tienen 'una relación compleja'.

/Por Chris Buckley/. *.