La Audiencia Nacional ha revocado la sanción disciplinaria impuesta por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIP) contra un funcionario de la Prisión Provincial de Santander tras la huida del preso Jefferson Escobar, el 30 de mayo de 2006. De esta forma, el Juzgado Central Contencioso Administrativo número 5 de La Audiencia Nacional estima estimado un recurso, interpuesto por los servicios jurídicos de la Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CC.OO en Cantabria.

Según explicó el sindicato, el funcionario desempeñaba el día de autos las funciones de Jefe de Centro y fue acusado por la SGIP de haber ordenado la apertura de una puerta por la que pasó un carro con una bolsa de basura en la que iba escondido un interno, que posteriormente se dio a la fuga por una ventana con acceso directo a la calle Alta.

Esta acusación motivó la apertura de un expediente disciplinario que concluyó, en agosto de 2007, con una sanción de dos meses de suspensión de empleo y sueldo, acompañada de otra serie de perjuicios económicos, vacacionales y de cara a la promoción profesional, concurso de traslados y jubilación.

Esta sanción fue ejecutada de inmediato, pese al recurso interpuesto por los servicios jurídicos de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de

Cc oo, y ahora ha quedado revocada por "inexistencia del hecho imputado", al haberse demostrado en el juicio que no existía ni una sola prueba que demostrase la acusación formulada contra el funcionario.

Pero ahora, el fallo de la Audiencia Nacional resalta que la acusación contra el funcionario se hizo "pese a que la información reservada ponía de manifiesto una situación que afectaba a un círculo material y personal de conductas más amplio", apuntando al hecho denunciado en su momento por CC.OO de que la Provincial se encontraba sometida a una "brutal precariedad organizativa y de personal".

CC.OO confía en que la SGIP no recurra el fallo y restituya al funcionario "todos los perjuicios salariales y laborales que le han sido causados de forma totalmente arbitraria y con el único objetivo de tapar las propias responsabilidades del departamento dependiente del Ministerio de Interior".

La fuga de jefferson

Jefferson Escobar, de nacionalidad colombiana, se fugó en mayo de 2006 de la prisión de la calle Alta de Santander, donde se encontraba ingresado como presunto autor de la muerte de un hombre de 33 años en la entrada de una discoteca en Castro Urdiales, en 2002, al que asestó 14 puñaladas.

Agentes de la Policía Nacional le detuvieron en en noviembre del mismo año en Madrid. En el momento de su detención no portaba documento alguno de identidad y manifestó llamarse Alex L. Tabares, si bien, tras tomarle las huellas dactilares se estableció su verdadera identidad. El detenido había cambiado completamente su imagen con respecto a las fotografías que del mismo se disponían en los distintos archivos policiales.

Tras cometer el crimen, Escobar huyó de España con destino a su país, donde las autoridades policiales colombianas lograron capturarlo en Antioquia y extraditarlo a España. Una vez en nuestro país fue ingresado en la Prisión Provincial de Santander a la espera de ser juzgado por homicidio.

Pero logró evadirse del centro penitenciario santanderino, oculto en el interior de una bolsa de basura, y presumiblemente con la colaboración de otros reclusos y de personas del exterior.

Tras ser detenido, en 2007 se celebró en la Audiencia Provincial el juicio con jurado popular, que le declaró culpable de asesinato. Tras un recurso, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) confirmó la condena de 18 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía, que comenzó a cumplir en la prisión del puerto de Santa María, en Cádiz (Andalucía).

Y en enero de 2008, Jefferson Escobar fue condenado por el Juzgado de lo Penal número 3 de Santander a siete meses de prisión por su fuga de la cárce, en una pena acordada por la Fiscalía y la defensa, que se suma a sus 18 años de prisión.

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