Un profesor
Un profesor en un aula de enseñanza. ARCHIVO

Los maestros británicos podrán usar la fuerza para detener peleas en los colegios o controlar a alumnos que se porten mal, o puedan perturbar el desarrollo de las lecciones, de acuerdo con las nuevas directrices publicadas este lunes por el Gobierno.

El ministro de Escuelas, Infancia y Familias, Ed Balls, dio a conocer este código de conducta antes de comparecer ante la asamblea de los principales sindicatos de educadores del país, reunidos estos días en el norte de Inglaterra.

Muchos no se atreven a hacerlo por temor a "represalias"

Balls espera que la 'luz verde' para hacer un uso razonable de la fuerza contribuya a poner fin a una cultura en la que los profesores a menudo se encuentran sin autoridad para hacer frente a situaciones difíciles.

Aunque ahora ya tienen la potestad de utilizar la fuerza para contener el mal comportamiento -que no para castigar-, muchos no se atreven a hacerlo por temor a "represalias", reconoció el ministro laborista.

La idea de que las escuelas deben tener normativas de "no contacto" con el alumno es "un mito" que este código aspira a erradicar, añadió.

"Esta guía quiere ayudarles"

Los profesores podrán recurrir a la fuerza física en defensa propia, para prevenir que los alumnos se hagan daño entre ellos o a los materiales, cuando continuamente se porten mal e interrumpan la clase o si desobedecen constantemente.

Quiere ayudarles a los maestros a no tener miedo de usar sus competencias

"Esta guía quiere ayudarles a no tener miedo de usar sus competencias cuando sea necesario", afirmó el titular de Escuelas.

En vísperas de que empiece la campaña electoral en el Reino Unido, Balls también aseguró hoy que el Gobierno laborista seguirá invirtiendo en educación y gastará un 2 por ciento más por alumno, frente a la perspectiva de serios recortes si gana el Partido Conservador.