El pasado mes de febrero, Alexa González, de 12 años de edad, fue esposaday llevada a un cuartel, donde pasó varias horas, tras garabatear con tinta lavable "Quiero a mis amigas..." en su pupitre. Dos meses después su familia, a través de sus abogados, ha pedido una indemnización de un millón de dólares (740.000 euros) por lo que consideran un castigo "traumático para la niña.

Las autoridades reconocieron que el arresto fue un error y que la policía no actuó con sentido común

Según informa este domingo la web BBC Mundo, los abogados de la menor sostuvieron ante los tribunales que la niña permaneció arrestada en una sala, esposada a una barra, durante horas y que no quieren que esto "vuelva a sucederles a otros jóvenes".

Las autoridades de Nueva York reconocieron que el arresto de Alexa González fue un error y que la policía no había actuado con sentido común. "Debe prevalecer el sentido común y usar la discreción al decidir si realmente es necesario recurrir a las esposas", declaró un portavoz de la Policía tras hacerse público lo ocurrido.

La Unión de Libertades Civiles de Nueva York condenó de inmediato el acto. Esta misma organización había presentado, un mes antes del suceso, una demanda en una corte federal contra la Policía de la ciudad por las más de 20 detenciones y uso de fuerza excesiva contra los niños.

Un castigo desmesurado

Alexa González escribió con tinta lavable, según la propia niña, "Quiero a mis amigas Abby y Faith", "Lex estuvo aquí. 2/1/10" y dibujó una carita feliz. Cuando su profesora la vio, la llevó ante el director, quien inmediatamente llamó a la policía.

"Lloré mucho. Hice dos pequeños garabatos, que eran fáciles de borrar. Haberme puesto esposas era innecesario. Pensé que sólo tendría que limpiarlo", señaló la menor. La niña fue expulsada del centro varios días y además, fue condenada a ocho horas de trabajos comunitarios.