Al menos 39 personas murieron este lunes en dos atentados con bomba perpetrados  por dos mujeres suicidas contra el metro de Moscú.

En el lugar del primer atentado se encuentra la sede del Servicio Federal de SeguridadLa primera explosión, que se produjo poco antes de las 07.55 de la mañana hora local (06.55 hora española ) en la estación Lubyanka, causó la muerte entre 20 y 25 personas y dejó una veintena de heridos.

La segunda explosión, que ocurrió en la estación Park Kultury, dejó entre 12 y 14 muertos y otra veintena de heridos.

"Las explosiones ocurrieron cuando los vagones se encontraban en las estaciones del metro. Murieron algunos pasajeros en el vagón y otros en el andén", señaló una portavoz del ministerio de Emergencia a la televisión rusa.

El balance de víctimas mortales del doble atentado suicida registrado en el metro de Moscú ascendió este martes a 39, después de que una mujer herida de gravedad falleciera en el hospital.

Terroristas suicidas

En la céntrica plaza Lubyanka, lugar del primer atentado, se encuentra la sede del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB). Precisamente el FSB ha confirmado que, según las primeras investigaciones las autoras del doble atentado han sido dos mujeres terroristas suicidas.

Ambas explosiones fueron obra de mujeres suicidas"Ambas explosiones, según datos preliminares, fueron obra de mujeres suicidas", informó el FSB en un comunicado que cita la agencia Interfax. Según otras fuentes, los equipos de rescate han encontrado los restos de las dos terroristas

El atentado más grave cometido en Rusia por mujeres kamikazes tuvo lugar en agosto de 2004, en vísperas de la matanza de Beslán, cuando dos aviones de pasajeros explotaron en el aire matando a cerca de un centenar de personas. En julio de 2003, dos terroristas suicidas, también mujeres, activaron bombas durante un festival de rock en Moscú, lo que causó la muerte de 13 personas y heridas a otras 49.

La línea del metropolitano donde se produjeron las explosiones -la roja, que cruza de noreste a suroeste la ciudad y es la más antigua de la ciudad, de 1935- fue cerrada durante más de ocho horas, lo que provocó el caos y el pánico entre los viajeros. Los atentados han tenido lugar en plena hora punta en el metro de la capital rusa. El metro moscovita es uno de los más utilizados del mundo con hasta siete millones de usuarios en un día laborable normal.

El tráfico fue interrumpido en varias zonas del centro de la capital rusa y las líneas telefónicas también se vieron colapsadas. No obstante, unas tres horas después de la explosión se reanudó el tráfico rodado por la avenida circular de Moscú.

Españoles en Moscú

De momento, es demasiado pronto para saber si hay ciudadanos españoles o de otras nacionalidades afectados por los atentados.  Hay 1.300 españoles residentes registrados en el consulado de Moscú. El personal diplomático español está poniéndose en contacto con ellos, sobre todo con los que tienen domicilios cercanos a los lugares de los atentados, según han explicado fuentes de la embajada española en Moscú a 20minutos.es.

Igualmente, al estar el período vacacional -de Semana Santa- en nuestro país, es probable que haya muchos turistas en la capital rusa. Sin embargo y aunque no hay datos, fuentes diplomáticas creen que es "improbable" que hubiera turistas en el metro en plena hora punta de un día laboral. La embajada está en contacto con las autoridades rusas siguiendo las identificaciones de los afectados por las explosiones.

Rigurosas medidas de seguridad

El atentado obligó al Gobierno a imponer rigurosas medidas de seguridad en aeropuertos, estaciones de ferrocarril y el transporte por toda Rusia, mientras en Moscú las autoridades movilizaron a casi un millar de militares para patrullar las calles y líneas de metro. El Ayuntamiento de Moscú declaró el martes una jornada de luto en la capital

El Ayuntamiento de Moscú declaró el martes una jornada de luto en la capital, mientras el Ejecutivo anunció ayudas y compensaciones a las familias de las víctimas mortales y a los heridos.

El presidente Dmitri Medvédev, quien tras el atentado aseguró que Rusia llevará a cabo una guerra sin cuartel contra el terrorismo, bajó personalmente a la estación Lubyanka para colocar una ofrenda floral en el lugar de la tragedia. El jefe del Kremlin calificó de "bestias" a los terroristas y aseguró que "serán liquidados todos", al igual que lo fueron los responsables de otros atentados en Rusia.

El Servicio Federal de Seguridad ruso consideró ese doble atentado como una respuesta a la eliminación en los últimos meses de varios cabecillas de la guerrilla separatista islámica en el Cáucaso.