Suena un pitido. Sale el ya cotidiano icono del sobre en la pantalla del móvil, y al abrirlo... la última película de Nacho Vidal. La distribución de películas X a través de móviles, consolas y el vídeo iPod es aún un negocio emergente, pero ya genera más de 171 millones de euros a la industria del porno en los EE UU, según un informe publicado por The Washington Post.

La industria pornográfica siempre se ha adaptado a las últimas tecnologías. Tal vez por eso ha visto tan rápidamente el filón de permitir la descarga de cintas X a través de algo tan cotidiano y discreto como un móvil.

Sexo explícito

El veterano empresario del porno Harvey Kaplan asegura que su compañía, Xobile, dedicada a la producción de películas para móviles y PDA, no para de crecer: «Cuando alguien compra un móvil capaz de visionar vídeo, no lo hace para ver un trailer de Disney. Pero sí lo comprará si tiene cinco minutos de tranquilidad para ver un vídeo sexualmente explícito».

Captar nuevos consumidores

Este nuevo miniporno está siendo especialmente bien acogido, según los expertos, entre los reacios a descargarse pornografía en sus ordenadores y en la comunidad gay. La semana pasada, la productura Lucas Entertainment, especializada en pornografía gay, anunció que los trailers de sus nuevas películas estarán disponibles para iPod.