La mortal colisión frontal se produjo entre un turismo y una furgoneta, en la que viajaban tres varones jóvenes que a la llegada de los servicios de emergencia ya habían fallecido, dos de ellos atrapados y sin ninguna posibilidad de reanimación. En el turismo siniestrado, un Skoda, viajaba un hombre que también estaba atrapado, lo que hizo necesaria la intervención de los bomberos de la Comunidad de Madrid para su rescate y posterior traslado en estado grave por parte de una UVI del Summa-Protección Civil al hospital Gregorio Marañón. Presentaba múltiples fracturas y politraumatismo.