Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio
Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio en la Berlinale.

Leonardo DiCaprio responde a la perfección a la idea que uno tiene de una estrella de Hollywood: alto, guapo y muy elegante. El actor aparece con un impecable traje gris, camisa azul y más fornido que otras veces.

Para Scorsese, usted está en la cumbre de su carrera. ¿Está de acuerdo?

¡Ojalá! Pero no es en lo que pienso cuando termino una película, sino en lo alegre que me siento por haber estado comprometido con ella durante seis meses y haber dado todo lo que tenía.

Cuarto trabajo con el director: ¿cuál le dejó más feliz?

Todos fueron muy satisfactorios, pero creo que el más importante fue El Aviador. Busqué el guión, moví el proyecto desde el principio, me involucré en la producción y logré que Martin dirigiese.

¿Ha ido creciendo como actor en cada uno de ellos?

No intento competir conmigo mismo, sino simplemente ser honesto con cada uno de mis trabajos. Pero supongo que sí, que intento perfeccionar aspectos de mi actuación con el ánimo de hacer más creíbles mis personajes, así que habré mejorado.

<p>Leonardo DiCaprio.</p>¿Cómo es su relación personal con Scorsese?

De confianza. Sabe exactamente cómo pedirme y sacar los sentimientos que exigen mis personajes. Yo sé que él, además, me hará parecer mejor en la sala de montaje. Fuera del trabajo, el mayor regalo que me ha hecho es dejarme compartir su sincero y honesto amor por el cine. Cuando ves una película a su lado, te sientes el tipo más afortunado del mundo. Sientes que vive, que se entusiasma viendo y dirigiendo cine. Y otra cosa: pese a ser un genio, es lo suficientemente humilde como para permitirme sugerirle cosas.

¿Se ha convertido usted en su nuevo Robert De Niro?

Me daría vergüenza sólo compararme con él. Su colaboración con Scorsese es una de las relaciones más productivas de la historia del cine. Son dos de mis héroes. Sus películas no sólo me han hecho actor, sino también persona.

¿Hará usted, por fin, la película sobre Frank Sinatra?

Ojalá. Si la oportunidad se presenta, por supuesto. Y me encantaría que también la dirigiese Scorsese.

¿Cantará?

No soy el mejor cantante del mundo, pero no estaría mal intentarlo. Aunque, probablemente, lo mejor sería usar las canciones auténticas cantadas por Sinatra. No creo que la gente quisiera pagar por escucharme cantar a mí y no a Sinatra.

¿Qué hará tras Berlín?

Vacaciones. Y volver a engancharme a Internet para tratar de colaborar en cosas como frenar el calentamiento global, o lograr que la gente entienda lo que Obama quiere hacer con la sanidad en EE UU.

Suena muy serio...

No suena, lo es. ¿No ves todas las arrugas que me están saliendo?

De las carpetas adolescentes a la  de Scorsese

  • ¿A quién ama Gilbert Grape? (1994): Fue uno de sus primeros papeles en el cine, pero fue capaz de robarle el show a Johnny Depp. Su interpretación de un muchacho deficiente le valió una candidatura al Oscar.
  • Titanic (1997): Ya gustaba a las niñas, pero el naufragio más famoso de la historia lo convirtió en superestrella internacional. Eso sí, ninguna de las catorce candidaturas de la cinta fue para él.
  • Gangs of New York (2002): Primera colaboración con Scorsese. Para algunos una película genial, para otros un bodrio. Con el trabajo de Leo, lo mismo: quedaba algo blando al lado del bestial Daniel Day-Lewis.
  • Atrápame si puedes (2002): Ese mismo año también rodó con Spielberg. Una comedia con sabor a clásico, donde DiCaprio seducía a mujeres en la pantalla y al público en general.
  • Infiltrados (2006): Espectacular remake de Asuntos sucios (1990). Scorsese convertía a Leo en un policía criado en la calle y de métodos algo violentos. Un drama criminal de increíble calidad.