Grafitis de Banksy
Algunas de las obras, bellas, críticas y repletas de humor de Bansky. ARCHIVO

Su identidad es un misterio, pero su obra es una de las más reconocibles e innovadoras del arte contemporáneo. Hablamos de Banksy, nombre con el que es conocido el grafitero más famoso del mundo. Su obra, callejera, anónima, espontánea, es tan crítica con el capitalismo o la globalización como bella y repleta de humor.

Es síntoma de los tiempos que corren: la rareza, eso que llaman ahora freakismo, se cotiza más, mucho más que el talento. Sobre eso nos quiere hablar BanksyConvertido en uno de los desconocidos más famosos del mundo, Banksy presentó en el último festival de Sundance una película, que este domingo se proyecta en la Berlinale, donde compite en la sección oficial. Por supuesto, el artista no se ha acercado a Alemania, pero sí ha grabado un vídeo que se muestra antes de la película. En él, el creador misterioso y anónimo, resguardado bajo una capucha, envía un presunto saludo al público y le desea que disfrute de la cinta.

Llamado Exit through the gift shop (La salida por la tienda de regalos), el documental trata de repasar las claves del grafiti e ironiza, como no podía ser de otra forma, sobre el arte contemporáneo. Comienza con un interesante panorama de algunos de los mejores grafiteros del mundo, pero pronto la acción se centra en la figura de un tal Thierry Ghetta.

El triunfo anónimo

Ghetta es un francés, con un notable parecido con el fallecido actor John Belushi, obsesionado con grabar en vídeo todo lo que sucede a su alrededor. Tiene familia y una tienda en Los Angeles, pero su gran pasión es acumular cintas que detallan cada uno de sus movimientos: cómo alimenta a  sus hijos, cómo va al baño, cómo discute con su mujer.

Por una serie de circunstancias (más concretamente, a través de otro anónimo grafitero llamado Space Invader), Ghetta tiene la oportunidad de conocer a Banksy. Ghetta se relame: podrá hacer una película del británico misterioso. Pero, por supuesto, es éste el que termina grabando una película sobre él.

El problema es que Ghetta no tiene tantas cosas que contar como Banksy. Es un tipo de la calle bastante simpático, pero sin apenas virtudes, lo que no le impide terminar triunfando y hasta acabar siendo el creador de la portada de unos grandes éxitos de Madonna. Es el síntoma de los tiempos: el azar, la rareza, eso que llaman freakismo, se cotiza más que el talento. Sobre eso quiere hablarnos Banksy, y es una pena, porque él tiene de sobra como para haber ido más allá.