Además, el representante de los padres solicitó la instalación de un número de teléfono al que cualquier miembro de la comunidad escolar pueda acudir las 24 horas del día para denunciar un conflicto. Cortés considera desproporcionadas las medidas de vigilancia, como cámaras o agentes, puestas en marcha en varios centros, «porque son represivas y pueden fomentar la violencia».