Prohibido alimentar a las palomas... o espantarlas
. Jorge París
Barcelona acaba de aprobar una ordenanza de convivencia, pionera en España, contra el comportamiento incívico. Entre otras cuestiones, fija multas para quien compre en el top manta y prohíbe patinar, dormir, orinar o escupir en la calle, así como la «mendicidad agresiva».

La capital no dispone de una normativa específica sobre el tema, pero en las distintas ordenanzas sí hay artículos que se refieren a la convivencia:

Ni salpicar ni patinar

Orinar o escupir: No hay un artículo específico contra estos comportamientos. Pero «cualquier operación» que ensucie la vía pública está castigada hasta con 60 euros.

Cacas de perro: Multa de  90 euros para quien ‘olvide’ los excrementos de su mascota.

Palomas: Prohibido alimentarlas (300 euros de multa) si de ello se derivan molestias. Pero en las zonas verdes lo que no se puede es espantarlas (60 euros). También es ilegal «inquietar» a los peces.

Mendigar: La normativa establece amonestaciones para los que pidan dinero. Si se utilizan animales, multazo de 2.400 euros.

Patinar: Está prohibido en aceras y zonas peatonales. La sanción es de 30 euros.

Mobiliario urbano: Por trepar a un monumento, farola o señal de tráfico: hasta 60 euros. Ídem si un niño juega con arena o barro en los bancos de los parques.

Peatones: Cruzar la calle de forma indebida se castiga con 30 euros, así como formar en la acera corrillos que corten el paso o correr, saltar o circular molestando a otros.

Conductores: Si al pasar sobre un charco se salpica a un peatón, 92 euros. Los motoristas que hagan el caballito se arriesgan a pagar 150 euros.

Regar las plantas, sacudir alfombras, tender ropa...: Si molesta a los viandantes, hasta 60 euros de multa.

Hacer pintadas o fijar carteles sin autorización: Castigado hasta con 90 euros. Tampoco se pueden rasgar los carteles autorizados.

Comprar en el ‘top manta’ no es ilegal

Algunas de las prácticas recién prohibidas en la Ciudad Condal no están restringidas en la capital. Adquirir discos del top manta, por ejemplo, no es ilegal en Madrid. Sin embargo, sí lo es ofrecerlos: la venta ambulante sin autorización está castigada con multas de hasta 1.200 euros. La ordenanza catalana establece sanciones tanto para la prostituta como para el cliente cuando las relaciones entre ambos afecten a la convivencia. En Madrid siempre se ha optado por mantener un vacío legal a la espera de que se abra un debate a nivel nacional.

Patinar en la calle: 30 euros de multa

Jaime Fontecilla ‘skater’

«No voy a pagar ni una sola multa»

¿Se puede hacer skate en Madrid?

Cada vez es más difícil. Esta ciudad está gobernada por gente con la mente muy cerrada.

¿Por qué lo dice?

Porque la arquitectura no es ordenada. En Barcelona, por ejemplo, a los arquitectos les gusta que sus edificios tengan vida. Ahí está el Macba, donde nos dejan patinar y nadie nos persigue.

¿Y la plaza de Colón?

Es un lugar mítico del que me han llegado a hablar en Los Ángeles. Podría ser un punto de atracción turística para los skaters de todo el mundo, pero no nos dejan en paz. La Policía Municipal nos persigue como si fuésemos delincuentes. Nos multan incluso por sentarnos en el césped.

¿Tiene muchas multas pendientes por patinar?

No lo sé con seguridad, al menos cinco o seis, de 30 euros cada una. Pero no pagaré ninguna, ni una sola.

Si les echan finalmente de Colón, ¿adónde irán?

Buscaremos lugares, spots secretos. Nos moveremos, escaparemos. Además, no nos van a echar de Colón, porque a ese lugar le hemos dado vida nosotros. No nos van a parar los pies.

Imagine que tiene frente a usted al alcalde Gallardón. Dígale algo.

Legalice usted el monopatín. Aunque molestemos a los fachas, preocúpese por cosas importantes y deje de perseguir a los patinadores.

Bio

Fontecilla (a la derecha en la foto) tiene 26 años y quizá sea el más conocido de los skaters españoles. Vive profesionalmente del monopatín en el equipo Quiksilver.