Santiago Mainar
Santiago Mainar, acusado del asesinato de Miguel Grimar, hoy en la Audiencia Provincial de Huesca. Álvaro Calvo / EFE

El comandante de la Guardia Civil que ha abierto hoy el turno de declaraciones en el juicio por el asesinato del alcalde de Fago, Miguel Grima, ha asegurado que "es falso" que se pactara el testimonio autoinculpatorio de Santiago Mainar, que, según ha dicho, fue serio y sincero.

Con esta afirmación comenzó, en la Audiencia Provincial de Huesca, la declaración de este mando de la Guardia Civil, quien participó en la investigación del crimen del alcalde y para el que el cambio de versión hecho por el único imputado en este caso fue una "gran sorpresa".

Dio detalles sobre la distancia a la que se había producido el disparo El primero de los agentes de la Guardia Civil en testificar, quien estuvo presente en la declaración autoinculpatoria de Mainar y acompañó a éste a los lugares donde supuestamente había encontrado la escopeta y escondido la cazadora y el arma, ha asegurado que durante la declaración no encontraron ninguna contradicción y que el acusado había sido plenamente colaborador.

Respecto a la posibilidad de que se le diera al acusado agua con barbitúricos, tal y como Mainar declaró ayer, el agente ha dicho rotundamente que "no", que es una práctica "imposible" teniendo en cuenta que es "improcedente e ilegal".

Aunque la declaración autoinculpatoria de Mainar ha centrado su declaración, también se le ha preguntado por algunos otros detalles, y ha considerado que muchos de ellos sólo podría conocerlos la persona que estuvo allí, ya que no habían trascendido en los medios de comunicación.

Este es el caso del tamaño de las piedras que puso en la carretera, para que no pudiera pasar el coche con el que Grima regresaba a casa, de la distancia a la que se realiza el disparo, entre otros.

El comandante ha reconocido que no le preguntaron si era zurdo o si tenía cataratas, pero ha insistido en que no observaron ningún problema de visión en el acusado, ya que cuando fueron al lugar donde supuestamente había encontrado la escopeta no tuvo problemas en señalar el arbusto a una distancia de diez metros.

Declaraciones de un vecino y amigo del alcalde

"Mataron al alcalde y mataron a Fago", lamentó este martes Adolfo Navarro, vecino de la localidad y amigo del edil asesinado, en su declaración como testigo en el juicio.

Es un pueblo pequeño, no tiene vida propiaEn declaraciones a los medios, Navarro dijo que a Fago no le ha hecho desaparecer nadie, sino "nosotros mismos", que "nos hemos ido", y "no hay juventud, y sin juventud un pueblo se cae".

"Es un pueblo pequeño, no tiene vida propia, antes los que estábamos ahí, teníamos vacas, ganado...", ha agregado

Sobre la declaración del lunes de Santiago Mainar, único acusado del asesinato, ha sido tajante: "todo mentira", aunque ha ironizado que "me pareció muy buena, como si viniese Jesucristo a redimir al mundo" y "culparse uno por liberar a un pueblo es demasiado...no sé cómo decirlo".

Comentó que conocía "bien" a Miguel y a Santiago y, por ello, se ha mostrado sorprendido con que Mainar dijera "que se autoinculpó por redimir a un pueblo" y "eso no es así".

Declara la viuda

La vista oral por el crimen de Fago ha continuado con la declaración de Celia Estarlich, la viuda de la víctima.

Celia Estalrich ha asegurado hoy que hacía "todo lo posible" para que su marido dejara la alcaldía, ya que estaba muy deprimido como consecuencia de los problemas que tenía con algunos de los vecinos, que vertían críticas de todo tipo e incluso hacían panfletos contra su gestión.

Ha explicado que los problemas con algunos de los vecinos comenzaron cuando él ganó las elecciones y accedió a la alcaldía, ya que se preocupaba "en exceso" por el pueblo.

"Estaba un poco desesperado y cansado, no estaba nada a gusto", ha dicho la viuda.

"Estaba tenso, así no se vive a gusto, cuando estás acosado por un grupo tan organizado, bajo la sombra", ha lamentado la viuda. A ese grupo pertenecía, según ha afirmado la testigo, el médico vasco Iñaki Bidegaín, de quien ha dicho que lideraba a los "enemigos de Miguel", y que se reunían para hacer los panfletos.

Este médico fue la única persona que vio al supuesto asesino del alcalde momentos después del crimen.

Miguel Grima murió el 12 de enero de 2007 tras recibir los disparos de una escopeta de postas. Aquella noche regresaba conduciendo su vehículo de una reunión que tuvo en Jaca, cuando en la carretera que va de Majones a Fago se vio obligado a bajar del coche para quitar unas piedras que le impedían el paso. Tras abandonar su turismo, que fue hallado a la mañana siguiente en el término municipal de Berdún, recibió un disparo.

Piden 21 años de cárcel

El fiscal pide un total 21 años de prisión para Santiago Mainar, por los presuntos delitos de asesinato, en concurso con un delito de atentado, y tenencia ilícita de armas, así como la inhabilitación absoluta durante el tiempo de duración de la condena.

En concepto de responsabilidad civil establece una indemnización de 105.000 euros para la viuda de Miguel Grima, Celia Estarlich.

Consulta aquí más noticias de Huesca.