Tiene 74 años pero no ha perdido las ganas de sonreír ni de trabajar. Peret, el rey de la rumba catalana, ha hablado con 20minutos.es sobre su carrera y su nuevo disco, De los cobardes nunca se ha escrito nada, un álbum en el que suenan canciones como Rascayú o María de la O.

Cree que su música crea adicción, porque tiene "unos fans que me asusto", aunque su propia familia siga más a cantantes como Luis Miguel: "No me da envidia, porque yo le he tenido en mis rodillas cuando era pequeño". Con un un enfisema bien llevado y al lado de su mujer, Peret asegura ser un "superviviente".

Ahora le gusta la rumba light y se confiesa más romántico que nunca. El día que se muera, dice, "no quiero que lloren ni den la lata, quiero que canten El muerto vivo; me gustaría verlo". Uno de sus músicos de referencia fue Elvis, con el que le le hubiera encantado hacer un dúo, aunque fuera "más guapo". Todos los días, dice, "aprende" de la música.