El presidente francés Nicolas Sarkozy.
El presidente francés Nicolas Sarkozy. Archivo

El presidente francés no parece ser un hombre de gustos sencillos. Al menos así lo demuestran los datos que han salido a la luz tras una auditoría que revela que Francia gastó 171 millones de euros durante su presidencia europea, una cifra muy superior a los 80 millones de media que han desembolsado otros países.

El coste de la cumbre de la Unión por el Mediterráneo ascendió a 16 millones de euros por unas pocas horas de reunión Entre los meses de julio y diciembre de 2008, Nicolas Sarkozy invirtió casi un millón diario en su puesto al frente del órgano europeo, según el diario Le Parisien. Entre los gastos más llamativos están la instalación de una ducha en el Grand Palais de París por un precio de 245.772 euros que nunca se utilizó.

Sin embargo, una parte importante del presupuesto que recibió Francia de los fondos europeos para ayudarle en su presidencia se la llevó la cumbre que constituyó la Unión por el Mediterráneo, celebrada el 13 de julio del año pasado.

En esa ocasión, Sarkozy se gastó 1.010.256 euros en una cena oficial, unos 5.050 euros por persona, además de adquirir una moqueta por valor de 91.500 euros y contratar un gran número de personal para atender la reunión. En total, el coste de la cumbre ascendió a 16 millones de euros por unas horas de reunión en el emblemático edificio parisino.

Las críticas no han cesado desde que estas escandalosas cifras fueron publicadas por el Tribunal de Cuentas. Desde la oposición se acusa al Gobierno francés de derrochar el dinero de los contribuyentes y del fondo europeo, asegurando que no todos los actos que se organizaron eran necesarios y afirmando que el presidente organizaba los eventos a última hora, lo que encarecía aún más su coste.