En su libro, publicado por capítulos por The Times, el estadounidense describe con franqueza como su asistente le introdujo en la droga en 1997, cuando su juego pasaba por un mal momento y tenía dudas sobre su inminente matrimonio con la actriz Brooke Shields.

'Slim deja una pequeña montaña de polvo en la mesa de café. Lo corta y lo esnifa. Lo corta de nuevo. Esnifé un poco. Me recosté en el sofá y consideré que acababa de cruzar el Rubicón', dijo Agassi, que ahora tiene 39 años, según fue citado.

'Hay un momento de arrepentimiento, seguido de una vasta tristeza. Después viene una oleada de euforia que borra cualquier pensamiento negativo en mi cabeza. Nunca me sentí tan vivo, tan esperanzado: y nunca sentí tanta energía'.

Agassi, que ganó Wimbledon en 1992 cuando era un rebelde de pelo largo antes de proclamarse campeón del Abierto de EEUU en 1994, y del Abierto de Australia en 1995, cayó del top 100 a finales de 1997 cuando sufrió una lesión de muñeca.

Un año después comenzó de nuevo a entrenar y protagonizó un increíble regreso completando los cuatro Grand Slam al ganar Roland Garros en 1999.

POSITIVO

Finalizó 1999 como número uno del mundo tras ganar el Abierto de EEUU por segunda vez. Luego logró otros tres Abiertos de Australia antes de retirarse en 2006.

Agassi recuerda el momento en 1997 cuando recibió una llamada de un médico que trabajaba para la ATP que le informó de que había dado positivo en un control antidopaje por una droga recreativa de clase dos.

'Mi nombre, mi carrera, todo pendía de un hilo. Todo lo que había luchado, todo por lo que había trabajado, podría pronto no significar nada. Días después me senté en una silla de respaldo rígido, con un blog de notas legales en mi regazo, y escribí una carta a la ATP. Estaba llena de mentiras intercaladas con pedazos de verdad', declaró Agassi.

El ex tenista luego describe cómo urdió una historia sobre que había bebido accidentalmente una soda con cristal que pertenecía a su ayudante, conocido como Slim, que tomaba drogas.

'Me sentí avergonzado, por supuesto. Me prometí que esa era la última mentira', recuerda Agassi.

En su momento no se emprendieron acciones contra Agassi pero admitir ahora que tomó drogas ensombrecerá a un jugador considerado uno de los mejores de todos los tiempos.

Agassi dijo que no le preocupaba el impacto de sus confesiones a sus aficionados.

'Me preocupó un momento, pero no mucho', fue citado. 'Siempre llevé el corazón en la mano y mis sentimientos estaban escritos en la cara. En realidad estaba emocionado por contar al mundo toda la historia'.

La ATP no estuvo disponible inmediatamente para hacer comentarios.