EE UU cambia su actitud respecto al consumo de marihuana con fines terapéuticos. Así se desprende del memorándum enviado este lunes por el fiscal general, Eric Holder, que modifica la política del anterior gobierno.

La declaración sigue las directrices de Obama para respetar las leyes aprobadas por los estados Holder pide a los fiscales que no usen recursos federales "en individuos cuyas acciones están en cumplimiento claro e inequívoco de las leyes estatales existentes relacionadas con el uso médico de la marihuana". Las autoridades de Alaska, California, Colorado, Hawai, Maine, Maryland, Michigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Rhode Island, Vermont y Washington autorizan su consumo en estos casos.

Las nuevas directrices modifican la política del anterior gobierno de EEUU, que presidió el republicano George W. Bush, que insistió en mantener las leyes federales contra la marihuana, considerada una droga ilegal, sin tener en cuenta la normativa de cada estado sobre su uso.

Tráfico de drogas

El Departamento estadounidense de Justicia decide que no se procese a personas que cumplan con la legislación de los estados que permiten la marihuana para uso médico, pero alerta de que no permitirá que se burle la ley. No obstante, hizo hincapié en que la policía y los fiscales continuarán trabajando para castigar a aquellos que se amparen bajo las leyes de estos estados para el uso de drogas ilegales o el tráfico de drogas.

La declaración de Holder está en la línea con la política que se ha introducido con la administración del presidente Barack Obama para respetar las leyes aprobadas por los estados a este respecto.  "No es nada sorprendente porque es la política que ha puesto en practica el Gobierno desde el principio de esta administración", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.