L.A.
L.A., durante un concierto. UNIVERSAL MUSIC

Desde que empezó a grabar demos a los 13 años se hace llamar L.A., pero su nombre real es Luis Albert Segura. Tras formar parte de varias bandas, el mallorquín acaba de publicar Heavenly hell (Universal Music), el primer disco con esta nueva formación. Promete ser una de las sorpresas del año.

¿Se cree ya lo que le está pasando con L.A.?
Me voy haciendo una idea, pero todavía me cuesta. Sólo me doy cuenta cuando se lo cuento a mis amigos, en plan "Tengo un disco, estoy en una multinacional, me voy de gira…". Mientras tanto me limito a cantar.

Y eso que lleva años en la música…
Más de 15, y quieras o no es tiempo. Lo he probado todo y de mil formas, e incluso he estado a punto de tirar la toalla…

¿Cuántas veces le han dicho que su voz se parece a la de Eddie Vedder (Pearl Jam)?

Un par de veces. Ha sido una gran influencia para mí, estaba enganchadísimo al grupo cuando era pequeño y me ponía a tocar sus canciones con el libreto delante. Me siento orgulloso de que me lo digan.

¿Ha quedado contento con el disco?
Con este álbum pasó una cosa curiosa: partimos de una grabación en la que no teníamos límites de ningún tipo, ni siquiera de tiempo. Así que decidimos disfrutar y permitirnos el lujo de hacer lo que queríamos. Encima pudimos mezclarlo en EE UU. Han sido todo cosas buenas, no le pongo ninguna pega.

¿Y ya piensa en el álbum que viene?
Sí, ya estoy trabajando en él. Tengo unas 36 canciones guardadas, además de algunas de mis discos anteriores, que no oyó nadie (risas).



¿En qué punto se encuentra la escena musical de Mallorca?
Allí hay buenas bandas, una escena viva, pero la gente acaba cansándose. No tenemos ese lado positivo que existe en la Península de poder coger el coche e irte a Burgos  tocar, por eso han caído por el camino grupos muy buenos. No hay presupuesto para tanto. ¡Ojalá nosotros tengamos más suerte!

Tiene un sello propio, ¿lo de fichar por Universal ha sido por conveniencia?

Es mi plan de jubilación, para cuando me den la patada. Aunque espero no verlo… (risas). Si ocurre eso podré seguir autoeditando mis trabajos habiendo tenido ya una repercusión.

¿Lo creó para usted o también para otros músicos?
En principio lo fundé para lanzar mi primera referencia, aunque luego he tenido a gente como Joan Tirado. Pero es que llegó un momento en el que no podía hacerme cargo de lo mío y de lo de los demás.

¿Se plantea una carrera en el extranjero?
Se ha hablado, y es una cosa que me hace mogollón de ilusión. Si para mi, salir de Mallorca era como... ¡madre mía! Se ha hablado de hacer cosas en Francia o Alemania, porque mi acento inglés es bastante creíble. Pero poco a poco. Sólo quiero que esto me dé para vivir, no tengo prisa ninguna.

¿Los directos son su mejor baza?
Es una ventaja enorme, es como llevar el disco a la casa de alguien. Un álbum lo puede grabar casi cualquiera, hay una cosa que te afina la voz y no necesitas mucho más. Pero en directo, no hay tutía. Tener una banda que suene bien es indispensable y además ahora existe esa histeria con el directo; no hay más que ver las colas que se forman cuando vienen aquí a tocar Coldplay o Bruce Springsteen. En directo el disco pide decibelios.

Su nombre artístico es muy comercial…
Empecé así con 13 años, lo ponía en las demos que grababa. Y por aquel entonces no podía saber lo que está ocurriendo ahora. El nombre ha ido cobrando forma con el paso de los años, ya que al principio hasta se nos planteó un problema con Internet. Pero la gente ya ha empezado a generar movimiento, y se pueden encontrar mis vídeos y mi página sin problemas.

BIO. Luis Albert Segura tiene 31 años y es de Cala Blava (Mallorca). Nació "escuchando a The Beatles", ya que sus padres son músicos frustrados. Ha pasado por varias bandas - The Green Cherries, Glycerine, Los Valendas, The Nash- hasta formar L.A., formación con la que acaba de publicar su primer disco, Heavenly hell. Canta en inglés, idioma que aprendió por su cuenta, le fascina el cine y tiene su propio sello discográfico, Dreamville Records.