Las partes han avanzado en posiciones desde que se instaló la mesa del diálogo la semana pasada con mediación de la Organización de Estados Americanos (OEA), pero se mantienen atoradas en el único punto pendiente para un acuerdo, el tema medular del pacto: la vuelta de Zelaya al poder.

Negociadores de Zelaya rechazaron el viernes una propuesta del presidente de facto, Roberto Micheletti para que sea el Tribunal Supremo el que decida sobre su vuelta al poder, e insistieron en que el Congreso tome esa decisión, pero concedieron que consulte a la Corte si lo considera necesario.

'La propuesta que recibimos después de esperar durante tres largas horas (...) es una propuesta absolutamente inaceptable', dijo Víctor Meza, negociador de Zelaya.

El diálogo partió de una propuesta del presidente costarricense, Oscar Arias, que incluye devolver el poder a Zelaya, derrocado a finales de junio y refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde hace varias semanas y quien está bajo amenaza de ser arrestado si sale de la sede.

Ambas partes señalaron que continuarán en la mesa del diálogo, en la que según Vilma Morales, negociadora de Micheletti, se ha avanzado en un 95 por ciento.

'Naturalmente el Gobierno ofrece toda la disposición y todas las garantías para que la mesa de diálogo se prolongue', dijo Rafael Pineda, ministro de presidencia de Micheletti, en rueda de prensa.

En las últimas horas, la delegación de Zelaya se había mostrado optimista en cerrar a mediodía del viernes el acuerdo, pero por la noche el presidente depuesto criticó la propuesta de Micheletti.

'Esto consiste en una burla', dijo Zelaya a Reuters vía telefónica desde la embajada de Brasil.

Y señaló que el diálogo 'está suspendido hasta que ellos realmente presenten algo que pueda analizarse o aprueban nuestra propuesta', subrayó.

En los alrededores del hotel donde se celebra el diálogo se concentraron varias decenas de seguidores de Zelaya, algunos con banderas de Honduras y otros portando sombreros del estilo que usa su líder. Cerca de un centenar de policías antimotines y militares los vigilaron, dijeron testigos.

SE ACABA EL TIEMPO

Zelaya y su equipo habían advertido que si no se lograba un acuerdo el viernes, explorarían otros planteamientos en su búsqueda por recuperar la presidencia.

Tras condenar la propuesta de Micheletti, Zelaya llamó a sus simpatizantes a no bajar la guardia y a la OEA a que endurezca las medidas contra el régimen de facto.

La comunidad internacional respalda a Zelaya como mandatario y ha aislado diplomáticamente a Honduras, además de que organismos financieros internacionales y Estados Unidos han tomado medidas económicas en su contra.

Líderes izquierdistas de Latinoamérica y el Caribe agrupados en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) reafirmaron el viernes en la ciudad central boliviana de Cochabamba su condena al golpe de Estado en Honduras, exigiendo el retorno de Zelaya.