El proyecto, que será ahora tramitado en el Parlamento, se integra dentro de la iniciativa gubernamental para adaptar el panorama audiovisual español a las nuevas necesidades sociales y a los modelos empresariales surgidos a raíz de los cambios tecnológicos.

La ley establece la normativa básica del sector, regulando nuevas tecnologías como la TDT de pago, la alta definición, la televisión en movilidad y la interactividad. Además, regulará la financiación de TVE una vez que el ente público elimine la publicidad.

'Remitimos hoy al Parlamento una ley necesaria, deseada, liberalizadora, moderna, garantista e imprescindible para el sector y la industria audiovisual española', dijo la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa del Consejo de Ministros.

La norma también regula los contenidos de las televisiones, con normas como la prohibición de la pornografía en abierto o la de que fuera del horario de 6 de la mañana a 10 de la noche no pueda emitirse contenido considerado perjudicial para los menores.

Las infracciones consideradas muy graves - entre las que están emitir contenido que fomente el odio, el desprecio o la discriminación por nacimiento, raza, sexo o religión - estarán castigadas con multas que podrán llegar al millón de euros.

Será considerada falta grave - con multa de 100.000 a 500.000 euros - incumplir el límite de emisión dedicado a la publicidad y la televenta. Las infracciones leves - como no informar a la autoridad competente cuando ésta lo solicita - llevarán aparejadas multas de hasta 100.000 euros.

Un consejo de medios audiovisual vigilará que se cumpla la ley.