La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció que el proyecto de Ley de Protección del Arbolado Urbano prohibirá la tala de todos los árboles situados en las ciudades de la región que tengan más de diez años o un diámetro de tronco superior a los 20 centímetros.

La nueva ley establece sanciones por su incumplimiento que van desde los 300 hasta los 500.000 euros.

Los árboles que se vean afectados por las obras tendrán que ser transplantados

El proyecto aprobado hoy establece que en caso de que el arbolado se vea necesariamente afectado por obras de reparación, reforma o construcción de infraestructuras se deberá proceder a su transplante.

Aguirre añadió que sólo los alcaldes podrán autorizar, mediante decreto, las talas de árboles y que esta autorización deberá estar motivada mediante una disposición con carácter individualizado que acredite la inviabilidad de cualquier otra alternativa.

Un árbol plantado por cada año del talado

En el caso de que se proceda a la tala se exigirá la plantación de un ejemplar por cada año de edad del árbol y en el caso de que este dato sea desconocido se plantarán 50 ejemplares por cada pie eliminado.

La presidenta regional expresó su satisfacción por la aprobación de un proyecto de ley que protege "a los árboles que están situados en nuestras ciudades" y que hasta hoy "no gozaban de ningun tipo de protección" a excepción de los catalogados como singulares.

En su repaso por la ley, Aguirre destacó la prohibición de las podas "drásticas e indiscriminadas", que sólo se permiten con carácter general cuando exista algún peligro para la seguridad vial o peatonal.

La futura ley obligará también a los ayuntamientos a que elaboren en el plazo de un año un inventario completo de su arbolado que incluya información sobre el número de pies, especies o variedades, dimensiones y edad aproximada.