Benito Mussolini (1883-1945) fue algo más que un dictador italiano. Así al menos lo refleja un artículo de Tom Kington en 'The Guardian'. Al parecer, Mussolini fue contratado por los servicios secretos británicos MI5 en 1917 para realizar tareas de espionaje en su país, según ha podido revelar un trabajo de investigación realizado por un historiador de la Universidad de Cambridge.

Una de sus tareas era escribir a favor de mantener a los soldados italianos luchando en el frente de batalla

El experto Peter Martland descubrió documentos que aportan información bastante concreta al respecto. Por ejemplo, la que habla de que por entonces un joven Mussolini recibía unas 100 libras esterlinas por semana del Gobierno británico (unos 6500 euros actuales), para que escribiera propaganda pro-guerra en el periódico Il Popolo d'Italia.

"Era mucho dinero para un periodista, pero si se compara con los cuatro millones de libras que el Reino Unido estaba gastando en la guerra cada día, era un dinero insignificante", comentó el historiador.

El joven socialista escribía a favor de mantener a los soldados italianos luchando en el frente de batalla. "Sabemos que él era un mujeriego y creemos que mucho del dinero que cobró lo invirtió en ello", dice Peter Martland.