Las autoridades decidieron sacrificar a los animales como medida de precaución tras la muerte de 2.000 gallinas en pocos días en la granja Segura, en Almoguera, cerca de Guadalajara.

'Es un caso de la cepa H7, que no tiene nada que ver con gripe aviar', dijo la ministra Elena Espinosa en un comunicado.

Espinosa añadió que se habían tomado medidas sanitarias en un radio de 10 km de la granja, y que las autoridades esperaban que los resultados de laboratorio confirmaran los obtenidos localmente.

'Se trata de una enfermedad animal, que no tiene impacto sobre el consumo humano, aunque sí puede causar pérdidas económicas para la explotación', añadió.