Villepin niega haber cometido ningún delito en el 'caso Clearstream', en el que los fiscales le acusan a él y a otras dos personas de amañar unos documentos para intentar implicar a Sarkozy en un escándalo de corrupción para ser enviado ante un juez.

Sarkozy, a quien no afectaron los documentos de los que rápidamente se demostró que eran una falsificación, fue elegido presidente en 2007.

El testimonio del lunes del general retirado Philippe Rondot, un experto en inteligencia conocido por su participación en la detención en Sudán en 1994 del revolucionario venezolano Ilich Ramírez Sánchez o 'Carlos el Chacal', fue perjudicial para Villepin.

Durante su etapa como ministro de Exteriores y luego del Interior, Villepin utilizó a Rondot como un asesor informal. Rondot es un testigo clave porque participó en reuniones y llamadas telefónicas en 2004 durante las que se discutió el caso Clearstream.

'Me dijeron que mirara el caso Clearstream y lo siguiente que supe fue que Dominique de Villepin estaba implicado', dijo Rondot al tribunal.

'No estoy diciendo que tomara el control del caso pero cuanto menos estaba interesado y dio instrucciones. Así que fui utilizado', declaró.

Su testimonio, respaldado por notas manuscritas tomadas en el momento, contradijeron directamente varias declaraciones realizadas por Villepin en el estrado la semana pasada sobre su conocimiento de los papeles Clearstream.

Estos papeles eran falsas listas de cuentas supuestamente propiedad de personas VIP en Clearstream, una institución financiera con sede en Luxemburgo.

ALTO RIESGO

Villepin se juega mucho en este caso, ya que podría ser condenado a cinco años de cárcel si es hallado culpable. El ex primer ministro alega que desconocía que las listas fueran falsas, no sabía inicialmente que el nombre de Sarkozy estaba en ellas, y no participó a la hora de pasar la documentación a un juez.

Rondot dijo que se le comunicó a Villepin muy pronto que el nombre de Sarkozy estaba en las listas y cuando Rondot le dijo que las listas eran falsas, Villepin pareció defraudado.

'Ya no tenía dudas, estaba seguro. Y en ese punto él (Villepin) me dijo: 'Debe haber algo en ello, porque hay mucha agitación', dijo Rondot, en referencia a una conversación en julio de 2004.

La semana pasada ante el juez, Villepin acusó a Sarkozy de intentar vengarse de él, interfiriendo con el curso de la justicia para asegurarse que la investigación de Clearstream llevaba hacia él.

La enemistad entre ambos data de la época en la que los dos eran ministros del Gobierno de Jacques Chirac y se disputaban la sucesión.