Esta cifra es menos de la mitad de los 393 del mes anterior, cuando dos camiones bomba explotaron el 19 de agosto en Bagdad junto a varias sedes ministeriales causando la muerte de casi 100 personas, además de varios atentados en otras localidades del norte del país.

También es mucho menor que el dato de septiembre del año pasado, que se situó en 359 civiles muertos.

La violencia ha caído en Irak desde los máximos alcanzados entre 2006 y 2007 por los asesinatos sectarios entre chiíes y sunníes, pero los atentados suicidas, los tiroteos y las bombas en las carreteras siguen siendo frecuentes.

El martes, el director de la delegación iraquí del Comité Internacional de la Cruz Roja, Juan-Pedro Schaerer, dijo a Reuters que la violencia persistente no debería considerarse 'normal', y advirtió contra la complacencia en el intento de aumentar el respeto por la vida humana en el país.

Unos 100.000 civiles iraquíes han sido asesinados desde que las fuerzas encabezadas por Estados Unidos derrocaran a Sadam Husein hace más de seis años, según la web www.iraqbodycount.org.