Tener espermatozoides más sanos significa vivir por más años. Una investigación sobre más de 40.000 hombres de hasta 40 años realizada en Dinamarca así lo certifica.

El estudio también concluyó que los varones con hijos viven por más tiempo
"No importa qué se analice, el riesgo de morir disminuye si un hombre tiene semen de buena calidad; a menor calidad, mayor riesgo de morir", asegura doctora Tina Kold Jensen, una de las responsables del estudio.

Si bien los resultados no deben atemorizar a los hombres que tienen semen de calidad regular, sí sugieren que deben hacerse un control médico para prevenir otras enfermedades, como el cáncer testicular, según afirma Jensen, de la Universidad del Sur de Dinamarca, en Odense.

Para poner a prueba la hipótesis de que la calidad del semen estaría relacionada con la aparición de enfermedades y la mortalidad, el equipo estudió a hombres derivados al Laboratorio de Análisis de Semen, en Copenhague, entre 1963 y el 2001, y los siguieron hasta fines del 2001 o hasta la muerte.

Expectativas de vida

Los autores limitaron el análisis a 43.277 hombres con espermatozoides viables en el semen. A medida que aumentaba la concentración de espermatozoides en los hombres, lo hacía también la expectativa de vida.

Los hombres con 40 millones de espermatozoides por mililitro de semen fueron un 40% menos propensos a morir durante el estudio que los participantes con concentraciones por debajo de los 10 millones por mililitro.

El equipo halló también que los varones que habían tenido hijos vivían por más tiempo que los hombres sin hijos, lo que coincide con estudios previos que habían demostrado que los hombres y las mujeres fértiles viven más.