La sequía aumenta la contaminación
La sequía es uno de los efectos más graves del cambio climático. En la foto, el embalse de Entrepeñas, en Guadalajara (EFE). EFE

España es el país de la UE con mayor índice de desertificación, y el litoral mediterráneo español se encuentra entre las zonas del mundo que tienen una demanda de agua superior a la disponible en el territorio, según los datos de Cruz Roja Española.

El avance de los desiertos amenaza la vida de mil millones de personas

Por este motivo, el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino (MARM) y Cruz Roja colaboran en el programa "Moviéndonos por el agua" que ha sido presentado este miércoles con motivo del Día Mundial de la Desertificación y pretende fomentar buenas prácticas en el uso de del agua.

Según el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) la desertificación amenaza ya a la cuarta parte del planeta donde cada año 24 billones de toneladas de suelo fértil desaparecen, poniendo en peligro la vida de 1.000 millones de habitantes.

El director de Formación y Medio Ambiente de Cruz Roja Española, Pablo Navajo, ha explicado que "el deterioro medioambiental afecta en mayor medida a los colectivos más vulnerables" sobre todo en países en desarrollo.

Mapa de desigualdades

Un ciudadano medio de un país en desarrollo usa para lavar, beber y cocinar diez litros de agua al día, la cantidad que un ciudadano occidental usa cada vez que descarga la cisterna del inodoro, mientras en Europa el consumo medio habitual es de 135 litros al día.

Un occidental gasta al tirar de la cadena los mismos litros de agua que usa al día una persona de un país pobre

En España la demanda de agua ha aumentado debido principalmente a la variación de la disponibilidad por las fluctuaciones de periodos secos y húmedos, al crecimiento rápido de la población, al uso desordenado del agua subterránea para regadío y a la falta de consideración de las necesidades hídricas de los ecosistemas.

Navajo ha insistido en que la falta de agua "no sólo genera procesos de desertificación, sino que es el origen de muchas enfermedades que causan al año la muerte de unos cinco millones de personas", la mayoría niños menores de cinco años.

Joyas en peligro

Por su parte, las principales organizaciones ecologistas han alertado de que España el proceso de desertificación afecta a una tercer parte del territorio y actúa ya en los Parques Nacionales, las "joyas" de la biodiversidad.

El responsable de contaminación de Greenpeace, Julio Barea, ha avisado de que "detrás de las Tablas de Daimiel, que ya no existen, va Doñana".

De la situación de Doñana ha alertado también WWF, que ha advertido de que, si se siguen sobreexplotando los acuíferos, Doñana sufrirá "irremediablemente" el mismo proceso que el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, que apenas cuenta con un 1% de superficie inundada.